Felices fiestas

Últimamente he estado tan liada haciendo galletitas para regalar que no he tenido tiempo ni para pasarme por vuestros blogs ni para actualizar el mío. Pero no quería despedirme hasta el próximo año sin antes desearos una Feliz Navidad y un Próspero Año Nuevo. Gracias por todo lo que hemos compartido durante este 2010. Cuando comencé el blog nunca pensé que fuera a resultar tan gratificante y ya veís, ha sido maravilloso. Gracias por el cariño con el que me habéis tratado siempre y la paciencia que tenéis cuando no puedo publicar o visitar vuestros blogs tanto como me gustaría. De verdad, gracias por estar ahí.





Así que de corazón, os deseo lo mejor para este 2011 que estamos a punto de estrenar. Que los Magos de Oriente hagan realidad todos vuestros sueños. Un beso muy fuerte y felices fiestas. Nos vemos el año que viene.










Berenjenas gratinadas con longaliza


Hola, ya estoy de vuelta y antes de poneros otra receta quería daros las gracias por todos los comentarios que me habéis dejado en la entrada anterior. Me ha hecho muchísima ilusión compartir con vosotros mi nuevo descubrimiento. Y sobre todo, por qué no decirlo, me siento encantada al comprobar que no soy un bicho raro. Y es que a veces cuando uno pone mucha pasión en algo es inevitable que quienes no la comparten no lo acaben de entender y por mucho que traten de disimular en algún momento se les escapa una de esas miradas que vienen a decir "a esta, definitivamente, se le ha ido la olla", ¿cómo puede ser que esté tan emocionada si son sólo unos libros? y además de cocina. Pues sí, emocionada hasta la médula y ya veo que no soy la única y eso me encanta. Qué sería de la vida sin esos momentos que nos hacen comprender que la felicidad está en los pequeños detalles. Me entendéis, ¿verdad?


Y qué mayor felicidad que disfrutar de un plato sencillo y delicioso en buena compañía. Y para eso nada mejor que llevaros de la mano de mi querida Tessa Kirós. Esta mujer es impresionante. No sólo sus libros tienen un encanto especial, estoy segura de que ella también. Mirad su biografía. Tessa nació en Londres. Su padre era oriundo de la isla de Chipre y su madre finlandesa. Pero la mezcla de culturas en su vida no había echo nada más que empezar. Su familia se mudó a Sudáfrica cuando ella tenía sólo cuatro años y allí permaneció hasta cumplir los dieciocho. Decidió entonces comenzar a viajar para aprender algo más sobre las distintas formas de vivir y comer en diferentes culturas. Trabajó en restaurantes de Sydney, Atenas, Méjico y Londres antes de empezar a escribir sus libros, con los recuerdos que se llevó consigo de los distintos países en los que estuvo, con las recetas que durante tanto tiempo le han acompañado, muchas de las cuales han sido generosamente cedidas por sus amigos. En definitiva, como ella misma dice, libros que contienen las recetas que adora. ¿No os parece emocionante? Yo debo confesar que a veces siento también ese impulso de marcharme a conocer otros lugares. Tal vez por eso me gusta tanto su historia, sus libros y sus recetas. Espero que vosotros también lo disfrutéis. Os dejo con una receta deliciosa inspirada en sus berenjenas estofadas.




INGREDIENTES

2 berenjenas grandes, 2 dientes de ajo, 1 bote grande de tomate triturado, 1 tallo de apio, 3 tallos de longaniza fresca, 70 grs. de queso parmesano, 100 grs. de queso Feta, pimentón (opcional) y aceite de oliva

ELABORACIÓN

La receta original emplea carne de ternera picada para el relleno pero yo en vi en la carnicería unas longanizas frescas con una pinta estupenda y pensè que ni la propia Tessa Kirós hubiera podido resistirse así que me las llevé. Y la verdad, creo que fue un acierto. La receta original hierve las berenjenas pero yo las hice directamente en el microondas. Primero las partimos por la mitad a lo largo. Las espolvoreamos generosamente con sal y las dejamos sudar durante media hora para que suelten el líquido de vegetación que puede amargar. Las lavamos bien y seguidamente las colocamos sobre un plato o fuente que pueda ir al horo y las cubrimos con papel film de forma que queden herméticamente cerradas. Las dejamos cocer a pontencia máxima durante 5 minutos. No importa que no terminen de hacerse porque las vamos a meter al horno. Mientras tanto en una cazuela habremos puesto algo de aceite y los dos dientes de ajo bien picados. Ponemos a fuego medio hasta que empiecen a tomar color. En ese instante añadimos la lata de tomate triturado y dejamos a fuego medio-alto durante unos 20-25 minutos hasta que la salsa se haya concentrado bastante. Tessa utiliza Passata que es en realidad una salsa de tomate más concentrada aun pero yo creo que así tal cual la hice está perfecta. Cuando tengamos las berenjenas listas les quitamos el papel film y con ayuda de un sacabocados o en su defecto de una cucharilla vamos sacando la pulpa. Ponemos algo de aceite en la sartén, un diente de ajo y el apio bien picados. Dejamos rehogar a fuego medio durante 10 minutos. Seguidamente subimos el fuego y añadimos la carne de las berenjenas para que se dore bien. Nos interesa que cojan algo de color. Cuando estén listas incorporamos la longaniza que previamente habremos abierto por la mitad y quitado la piel para sacar el relleno. La troceamos ayudándonos de las manos (como si fuéramos a desmenuzarla). La salteamos junto con la berenjena durante un par de minutos. En la receta original en este momento es cuando se incorporaba una cucharadita de pimentón pero yo no lo hice porque pensé que la longaniza ya lleva especias y tiene la personalidad suficiente como para no necesitarla pero si pensáis que le iría bien la podéis añadir ahora. Seguidamente ponemos las 3/4 partes de nuestra salsa de tomate, mezclamos y dejamos que de un hervor todo junto. Ya fuera del fuego añadimos el queso parmesano y rellenamos con la farsa nuestras barquitas de berenjena. Las colocamos sobre una fuente que pueda ir al horno. Espolvoreamos con el queso Feta desmenuzado y cubrimos un poquito con lo que nos sobraba de salsa de tomate espesa. LLevamos al horno a 180ºC durante 30-35 minutos y listas para comer, deliciosas. Si preferís podéis sustituir la longaniza por butifarra fresca. Tiene que estar igual de rica, o incluso mejor. Espero que os guste.

Arní Yuvetsi -pasta con cordero al horno-


Los que me conocen saben que cuando algo me gusta mucho, me entusiasma y no lo puedo disimular. Que la cocina me vuelve loca supongo que salta a la vista. Por eso cuando descubro un nuevo blog, un programa de cocina o un libro de recetas apasionante no puedo evitar sentir una profunda emoción. Que se lo pregunten sino a una de mis mejores amigas, Eva, que sufre en silencio todos mis descubrimientos culinarios. Aunque ya está acostumbrada todavía atisbo cierto asombro cuando le hablo de La Dolce Vita con el mismo entusiasmo que lo haría si me hubiera besado Brad Pitt. Por eso la semana pasada no se extrañó cuando le dije que por fin había recibido un pedido que llevaba varios días esperando, los maravillosos libros de Tessa Kirós. Estaba tan emocionada que cuando fui a recoger el paquete a la empresa de mensajería les pedí unas tijeras para abrirlo allí mismo, ante el asombro de las dependientas que no daban crédito. No podía esperar más. El camino de vuelta a casa era largo así que allí mismo abrí mi paquete y después de varias exclamaciones y de dibujar una sonrisa de oreja a oreja que me duró toda la tarde les di las gracias, salí de la tienda y me senté en el banco más cercano para empezar a ojear unos libros que ya me habían robado el corazón. No os podeís imaginar lo que sentí al ir recorriendo sus páginas. Las fotografías son una auténtica delicia, imposible no dejar volar la imaginación a lo largo y ancho del Mediterráneo. Es como si recorriéramos Portugal, Grecia o Italia, entrando en las casas de la gente, disfrutando de los platos con los que las amas de casa deleitan a su familia. Esa es la sensación que uno tiene al leer sus libros. No hay artificios, ni trampa ni cartón. Sólo recetas sencillas hechas con mucho amor, el mismo con el que nos va desgranando los comentarios que las acompañan. Creo que pocos libros proporcionan desde el principio un placer tan intenso, una experiencia simplemente mágica. Esa es la palabra que mejor los define, magia. Para que os hagáis una idea os dejo unas fotos de Apples for Jam. Y si os pasa como a mi, que ya no podéis vivir sin ellos, no os preocupéis, podéis comprarlos aquí. Yo los tengo todos, no me he podido resistir.



La cuidada encuadernación es sólo un adelanto de lo que nos vamos a encontrar en su interior.



Más de cuatrocientas páginas con un montón de recetas y muchísimas fotografías tan deliciosas como estas.



Fotografías cuidadas de aspecto sencillo, a veces algo rústico, simplemente maravillosas.



Ahí podéis ver de fondo, también sus libros sobre Grecia y Portugal.



Y como no podía ser de otro modo hoy os traigo mi primera receta de los libros de Tessa Kiros. La expectación era máxima pero como me imaginaba, no me ha defradudado, la receta es simplemente deliciosa. Os dejo con las palabras de la autora que nos explica algo más sobre este Arní Yuvetsi.

Según Tessa Kirós el Yuvetsi es tradicionalmente un plato de domingo. La forma de cocinarlo es sencilla, se ponen todos los ingredientes dentro de un recipiente grande de cerámica que se llama Yuvetsi, del que como habréis adivinado toma su nombre este plato (sí, como sucede con nuestra paella). El Yuvetsi se horneaba tradicionalmente en la panadería y probablemente en algunos pequeños pueblos todavía se seguirá haciendo así. Cada familia llevaba su propio yuvetsi junto con un paquete de orzo (pasta en forma de cebada), kritharaki (pasta con forma de pequeñas almendras) o risoni (pasta en forma de grano de arroz) que el panadero debía añadir al final, según las instrucciones del cliente. Esta fórmula resultaba estupenda para que las amas de casa pudieran descansar de la cocina el domingo ya que era algún miembro de la familia (normalmente el padre o el hijo) el encargado de llevar y recoger el yuvetsi de la panadería. Se puede elaborar con ternera, pollo o pulpo aunque el que os traigo hoy está hecho con cordero. Espero que os guste.




INGREDIENTES

1 pierna de cordero, 2 cebollas rojas, 4 ó 5 dientes de ajo, 1 lata grande de tomate triturado y otra pequeña, 1 palito de canela, 1 cucharadita de pimentón, orégano, 500 grs. de orzo o de cualquier otra pasta pequeña en su lugar, 150 grs. de queso Feta, parmesano (opcional), aceite de oliva, azúcar, sal y el zumo de medio limón (opcional).

ELABORACIÓN
Para la elaboración del Arni Yuvetsi podemos utilizar la pierna de cordero entera, pedirle a nuestro carnicero que nos la trocee como si fuera para guisar o pedirle que nos quite primero el hueso y después que la trocee. Tessa lo hace con la pierna de cordero entera, según la fórmula tradicional. La elaboración en todos los casos es la misma, lo que varían son los tiempos. Yo le pedí al carnicero que me la deshuesara porque resulta más cómodo a la hora de comer pero por otra parte si mantenemos el hueso el guiso tendrá un sabor más intenso así que vosotros decidís. Cualquiera que sea el método que utilicéis lo primero que tenéis que hacer es encender el horno a 180ºC. Si queréis mientras tanto podéis frotar el cordero con el zumo de medio limón, es opcional. Seguidamente ponemos algo de aceite en el recipiente que vayamos a utilizar para elaborar el plato y recordad que tiene que ir al horno. Doramos los trozos de cordero en varias tantas. Cuando se vayan haciendo los vamos sacando. Seguidamente incorporamos la cebolla picada bien pequeña y dejamos rehogar durante cinco minutos a fuego medio/alto. Añadimos el ajo bien picadito y volvemos a incorporar la carne. Espolvoreamos con el pimentón y rehogamos durante unos segundos con cuidado para que no se nos queme. Rápidamente incorporamos nuestras latas de tomate, el orégano y el palito de canela. Añadimos sal y algo de azúcar para rectificar la acidez del tomate y llevamos al horno. Tenemos que dejar la carne hasta que esté tierna. Cuánto tiempo. Dependerá de vuestro horno y de cómo la vayáis a hacer. Tradicionalmente se preparaba la pierna entera y se dejaba al fuego durante 30 minutos. Pasado ese tiempo se añadía algo de agua y se dejaba en el horno durante una hora más aproximadamente. Pero hoy en día haciéndolo en casa es mejor trocear la pierna (con o sin hueso), de este modo también acortamos los tiempos. Si la hacemos deshuesada con dejarla 30-40 minutos en el horno será suficiente (dependiendo del tamaño de los trozos). Si mantenemos los huesos tendremos que añadir por lo menos 10 minutos más. Cuando la carne esté hecha añadimos la pasta. Mezclamos bien para que se impregne de la salsa y dejamos el conjunto durante otros 20-25 minutos, hasta que el orzo se haya cocinado totalmente. Ya huera del horno dejamos reposar durante 5 ó 10 minutos y servimos espolvoreado con queso Feta. Si os gusta el cordero os encantará.

P. D. Edito para añadir que hoy he recibido los libros de Tessa Kirós que aun no tenía (ahora ya los tengo todos) y cual ha sido mi sorpresa al comprobar que estos últimos son incluso más maravillosos que los primeros que compré. Los pedí el lunes por la tarde a través de mi tienda en Amazon y hoy viernes ya los tenía en casa. Si estáis pensado en comprar uno os recomiendo Venezia (Foods&Dreams). Cualquier cosa que diga de él se queda corta, creedme. Sí, ya sé que estaréis pensando que estoy exagerando un poco y que no soy muy objetiva porque se nota que me he enamorado de los libros de Tessa Kirós. Pero os diré en mi favor que el otro día le enseñé el libro de Food From Many Greek Kitchens a mi amiga Eva y a ella que no compra nunca libros de cocina, le pareció alucinante así que ya somos dos (je,je,je).