Quesadillas para celebrar que estamos en cuartos

Sí, sí, sí, sí. Ayer pasamos a cuartos a pesar de tantos malos augurios como llevo escuchando desde el primer partido. Fue un encuentro emocionante en el que nuestros chicos demostraron lo que valen. Ale, para que se enteren algunos. Me encantan estos partidos llenos de tensión. La verdad es que los disfruto como si alguno de los jugadores fuese mi novio, mi hermano o mi mejor amigo. Y es que yo por mi selección, como diría Belén Esteban, MA-TO. Así que ayer sólo se le ocurre a alguien llamar en mitad del partido, cuando todavía no habíamos marcado el gol. Lo primero que pensé cuando sonó el móvil es quién sería el incauto que se atrevía a llamar justo en ese momento. Lo cogí porque vi que era un número de Logroño. Cual fue mi sorpresa al esuchar la voz de un tío soltándome una retahíla de no sé qué oferta de ¡Orange! Sí, habéis leido bien. Los de las ofertas telefónicas además de ser unos linces para pillarte siempre en plena siesta o a la hora de comer ahora también atinan a interrumpir el evento deportivo del momento. Y como si nada, el tío comenzó a disparar como si le pagaran por el número de palabras pronunciadas por minuto, sin pausas, sin tiempo para coger aire y continuar entre una cosa y otra. Y yo delante del televisor con el móvil en la mano, atónita. Así que tuve que interrumpir su discurso que parecía no terminar nunca: "Eh, para, para... Mira si no me llamas para decirme que me ha tocado un premio de más de 6.000 euros, mejor hablamos otro día porque ahora mismo estoy viendo jugar a España. Así que ale, adiós majete." Si me llego a perder el gol... me cambio de compañía (je,je,je).

La verdad es que adoro a estos chicos. Me siento mucho más y mejor representada por ellos que por quienes nos gobiernan. Me merece mucho respeto el esfuerzo que han realizado para llegar hasta aquí, su capacidad de superación, su motivación, su fortaleza, su entrega. Está claro que los deportistas están hechos de otra pasta. A veces no nos damos cuenta porque nos quedamos en lo superficial, en lo que sale en la tele Pero detrás de cada uno hay una historia labrada a base de trabajo, esfuerzo y renuncias. Por eso hoy esta entrada está dedicada a ellos y a todos aquellos que cada día se superan a sí mismos para conseguir una meta, la suya propia. Porque ellos también merecen una medalla.

Y ya aprovecho la ocasión para dar algún pequeño tirón de orejas. Hay tres tipos de personas que me ponen de los nervios: los que mienten descaradamente, los que primero dicen una cosa y después, cuando sucede exactamente la contraria, se suben al carro como si ellos hubieran sido los primeros en apostar por esa opción y por último los que me toman por idiota. Aunque debo reconocer que algunos individuos son tan "habilidosos" que pueden incluso pertenecer a las tres categorías simultáneamente y estoy pensando por ejemplo en algunos de nuestros políticos.

En lo que a la selección española se refiere he visto a algunos periodistas pasarse semanas cacareando que teníamos una selección que nos iba a hacer campeones del mundo casi con la gorra (como si fuera así de fácil) y luego cuando empezamos a jugar nos dicen que no saben ni darle al balón. A ver si nos aclaramos, en qué quedamos. ¿No eran tan buenos.? Porque si eran buenos jugando al fútbol hace tres semanas lo seguirán siendo ahora, digo yo, o es que se les ha olvidado. Lo curioso es que estos mismos periodistas son los que decían que íbamos a perder contra la superselección de Ronaldo. De quien por cierto, nadie discute que sea buen futbolista aunque sin embargo en este Mundial está claro que no ha hecho un buen papel. Pues eso, que a ver si utilizamos la misma vara de medir para todos que luego cuando ganamos enseguida nos subimos al carro y a salir en la foto.



Bueno, para celebrar el pase a cuartos aquí os dejo estas quesadillas que podéis preparar muy fácilmente. Las quesadillas son un plato mejicano muy popular. El que os pongo hoy no es el relleno típico, aunque eso no quita para que estén realmente buenas. En realidad las quesadillas no son sino unas tortitas, de trigo o de maiz, rellenas principalmente de queso. Aunque incluso en Méjico, los rellenos varían de una región a otra dependiendo de los ingredientes que tienen más a mano.

INGREDIENTES

Un paquete de tortitas de trigo o de maiz mejicanas (tipo Old El Paso), un pimiento rojo grande, un pimiento verde muy grandote, canónigos y queso rallado (yo utilicé Emmental y Parmesano).



ELABORACIÓN

Lo primero que tenemos que hacer será el relleno. Para eso cortamos en cubitos el pimiento rojo y hacemos lo propio con el pimiento verde. Tiene que quedar algo más del doble de pimiento rojo que verde. Reservamos. A continuación limpiamos los canónigos, les quitamos el pedúnculo y los troceamos groseramente. Mezclamos con las verduras. Seguidamente añadimos el queso rallado. Las quesadillas mejicanas llevan queso Oaxaca que aquí en España no sé si se puede encontrar fácilmente. Yo utilizo siempre queso Emmental, a veces también Mozzarella y un par de puñados de Parmesano. Otros le ponen Chedar sólo que a mi este queso no me gusta, así que lo dejo a vuestra elección. Lo importante es poner bastante cantidad del que queráis pues es la base del relleno. En la foto podéis ver las proporciones y cómo queda tras el corte. Ahora cogemos una tortita y sobre ella colocamos una cantidad regenerosa de nuestro relleno. Es importante poner también por los bordes. No importa que abulte mucho. Cuando lo tengamos listo cubrimos con una segunda tortita y presionamos bien. A continuación ponemos una sartén grande al fuego. Tiene que ser grande para que quepa entera nuestra quesadilla. Añadimos muy poquito aceite y ponemos a dorar nuestra quesadilla. Cuando haya cogido color con ayuda de un plato, como si fuéramos a hacer una tortilla, le damos la vuelta y la doramos por el otro lado también. Cuando esté lista la sacamos y la partimos en cuatro trozos haciendo una cruz en el centro. Tiene que quedar la tortita crujiente y el interior fundido por lo que es mejor no arrebatar demasiado el fuego al principio para evitar que se quemen sin que se haya templado el interior. Espero que os gusten. Para mi gusto tibias es como mejor están.

El premio DARDOS

Bueno, hoy antes de despedirme quería compartir con vosotros otra cosa también importante para mi. Ayer recibí mi primer premio gracias a Silvia del blog Cocinando con amor. Si todavía no lo conocéis tenéis que pasaros por allí porque hace honor a su nombre. Se nota que Silvia disfruta entregándose a los demás, agasajandolos con sus deliciosas recetas a las que pone siempre ese ingrediente secreto que las hace deliciosas. Así que Silvia, de corazón, muchísimas gracias. Es un honor que hayas pensado en mi para este premio.


El premio Dardos es una forma de reconocer a cada bloguero que se dedica intensamente a transmitir valores culturales, humanos,literarios.

Este premio fue creado con la intención de promover la confraternización entre los blogueros, una forma de demostrar cariño y reconocimiento por su trabajo.

Pero con este premio hay que seguir unas reglas que son:

1 Exhibir la imagen del premio en el blog.

2 Exhibir el link al blog del cual Ud. recibió el premio.

3 Seleccionar 10,15 ó 30 blogs para darle el premio.



Lo más difícil sin duda es elegir a quién darle el premio. Después de mucho pensar, finalmente me he decidido por los siguientes blogs que os recomiendo encarecidamente si es que alguno no lo conocéis todavía porque están todos hechos con mucho cariño por personas extraordinarias.


Trébede

La Sopa Gansa

Las libretas de Calohe

Vamos a cocimar

A las 3 de la tarde

Ajoblanco

La cocina de Lechuza

Los cerezos en flor

Chez Dashita

Pasen y Degusten

Bocados de cielo

Las recetas de mis amigas

Tentaciones

Friday again

Salseando en la cocina

Un beso muy cariñoso a todas.

Crema fía de remolacha


Este año parece que el verano se resiste a hacer acto de presencia. Tal vez si le ayudamos un poquito con un plato refrescante y fácil, de esos que se agradecen cuando el calor aprieta...



En España tenemos la suerte de contar con numerosas sopas frías a lo largo y ancho de toda nuestra geografía siendo en el sur donde, como consecuencia de los rigores del verano, las encontramos con mayor profusión. Así cuando el termómetro sube nada como un buen ajoblanco, nuestros gazpachos, los salmorejos, las cachorreñas a base de naranja amarga, la mazamorra, la porra antequerana o el zoque malagueño entre otras muchas delicias, para ayudarnos a combatir el calor. Para mi estas sopas frías fueron todo un descubrimiento ya que en el norte, no estamos tan acostumbrados a este tipo de preparaciones. Hasta hace poco sólo había probado el gazpacho y la verdad es que me resultaba demasiado fuerte. Pero el verano pasado descubrí las versiones a base de frutas como la sandía, las fresas, las cerezas, el melón o los melocotones y me encantaron porque son bastane más suaves y desaparecen los sabores intensos, como el de la cebolla que en crudo me resulta incomible. Y qué decir del salmorejo, me chifla.

La verdad es que el verano pasado me dio por probar sopas y cremas frías diferentes. Algunas realmente deliciosas, tanto que ya tenía ganas de repetir. Así que para calentar motores os dejo con una que hice este fin de semana. Es una receta sacada de la estupenda web de Directo al Paladar. Podéis ver la suya aquí. Espero que os guste tanto como a mi. Prometo dar buena cuenta de los descubrimientos que vaya haciendo este verano porque pienso seguir probando algunas más. Animaros vosotros también. Hay mil variantes.



INGREDIENTES

500 gr de remolacha cocida (la venden ya así en los super), ½ litro de leche, 2 huevos cocidos, 125 ml de vinagre de Módena, 125 ml de aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta negra molida.



ELABORACIÓN

Más fácil no puede ser. Abrimos nuestro paquete de remolacha. La troceamos groseramente y la introducimos en el vaso de nuestro robot. A continuación añadimos la leche, el aceite, el vinagre, la sal y la pimienta y trituramos. Con estas cantidades sobresale bastante el sabor del vinagre de modo que si no os gusta tanto podeís rebajar la cantidad hasta dejarla a vuestro gusto. Para mí así está bien. Lo más importante es hacelo de víspera para que se amalgamen los sabores. A la hora de servir decoramos con huevo picado y listo. Espero que os guste.

Por cierto, para los que no conozcáis todavía el sabor de esta verdura, deciros que os animo encarecidamente a probarla. A mi personalmente me recuerda al sabor de los espárragos. Probadla y ya me diréis.