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Mi receta de tapenade -deliciosa-

Sí, hoy quiero compartir con vosotros mi receta del archiconocido paté de aceitunas. Ya sé que hay cientos de versiones en la red pero creo que ésta merece la pena fundamentalmente por dos motivos:  por su insuperable sabor (en casa nos vuelve locos a todos) y por su extremada sencillez. Seguramente es la receta más fácil que hayáis preparado nunca. Si pensábais que el salmorejo de espárragos a la mostaza estaba realmente tirado, tenéis que probar el tapenade, es a prueba de vagos.

Como os decía el tapenade es un paté de aceitunas, en este caso negras, típico de la región francesa de  Provenza aunque por extensión se utiliza el mismo término para referirse a cualquier pasta cuyo ingrediente principal sean las aceitunas. Este tipo de preparaciones, conocidas también como olivada, se encuentran a lo largo de todo el Mediterráneo con distintos ingredientes en Grecia, Italia o España, incluso en Portugal. Lo que no todo el mundo sabe es que el nombre proviene de vocablo provenzal (tapeno) que significa "alcaparra". O sea que aunque nosotros asociamos la tapenade con una pasta de aceitunas, en Provenza, al menos inicialmente, lo que prevalecía en esta pasta era el sabor de las alcaparras, a diferencia de lo que sucede en otros patés de este tipo. Pero no os asustéis si no os entusiasma demasiado este ingrediente porque en mi tapenade no las vais a encontrar.


Antes de que leáis los ingredientes y hagáis una mueca de desaprobación os confesaré un par de cosas:  Sí, he utilizado aceitunas de bote deshuesadas. Las uso siempre en esta receta,  no sólo por comodidad sino también porque el resultado es espectacular, os lo aseguro. Por supuesto, si preferís utilizar unas buenas aceitunas de mesa y disfrutar un ratito quitándoles a todas el hueso, adelante. Aunque sinceramente, yo soy de las que pienso: para que voy a trabajar más si puedo conseguir la misma graficación con el mínimo esfuerzo, ¿no os parece? 

Intuyo algunas caras de desaprobación. Ya sé que las malas lenguas dicen que las aceitunas deshuesadas no saben a nada y razón en realidad no les falta. Pero algo mágico sucede cuando las mezclamos con mi ingrediente secreto: los filetes de anchoa en aceite. De pronto es como si recuperaran su personalidad intensificando su sabor. El resultado es simplemente espectacular. Y lo mejor de todo es que no se aprecia el sabor de las anchoas que a mi particularmente me resulta un poco desagradable por lo fuerte. Y el del ajo (aunque os parezca mucho) tampoco lo vais a notar. Bueno, pues vamos a ello.


INGREDIENTES

1 lata de filetes de anchoa en aceite de oliva de 50 grs (29 grs. peso escurrido), 2 dientes de ajo grandes, 2 botes de aceitunas deshuesadas de 350 grs. (150 grs. peso escurrido) y 25 grs de aceite de oliva virgen extra.


ELABORACIÓN

Tan sencilla como abrir los dos botes de aceitunas y ponerlos en el vaso de nuestro robot de cocina. Incorporar los dos dientes de ajo pelados, los filetes de anchoa en aceite de oliva y el aceite y triturar. En menos de dos minutos tenéis listo vuestro delicioso paté.


SUGERENCIAS y COMENTARIOS

En la cocina hay algunos indispensables que no pueden faltar nunca en nuestra despensa porque consiguen sacarnos de un apuro ya sea si tenemos una visita inesperada o si sufrimos un antojo de esos que no podemos aguantar: ¡Necesito picar algo ya! Así que aseguraros de tener siempre un par de botes de aceitunas deshuesadas y una lata de filetes de anchoa en aceite, os salvarán la vida más de una vez.

Respecto a las aceitunas, yo las compro en Lidl. Os lo comento porque cuando empezamos a hacer este paté en casa hace ya por lo menos seis años probamos varias marcas que no nos gustaron demasiado hasta que dimos con éstas y desde entonces no hemos vuelto a cambiar. Si las tenéis en casa ya vais sobre seguro y si hacéis allí la compra acordaros de añadir a vuestra lista un par de botes la próxima vez.

Sobre los filetes de anchoa, lo más importante es que sean de buena calidad y a buen precio. Hasta ahora en casa siempre hemos gastado los de la marca Aldaz, extraordinarios. Pero lamentablemente la fábrica acaba de cerrar así que estos días he comprado unas cuantas latas diferentes para buscarles un sustituto. Cuando las vaya probando ya os contaré con cual me quedo.

Como os decía al principio, al tratarse de una receta popular la tapenade tiene infinidad de variantes, tantas como personas que la preparan. Ésta es simplemente mi versión, la que nos gusta en casa pero hay mil posibilidades. En Francia entre los ingredientes pueden encontarse también las alcaparras, la mostaza, el brandy, el zumo de limón, la albahaca e incluso el atún. Otras versiones emplean también tomates secos, higos secos, diferentes hierbas (tomillo, romero, orégano) y distintos frutos secos (anacardos, almendras, nueces, piñones).  Hay mil posibilidades pero de momento os invito a que probéis ésta, estoy convencida de que os encantará.