Antes de ponerme con la receta de hoy os quería comentar que al final de este post encontraréis las listas de participantes para las dos modalidades del sorteo, junto con el número que le ha correspondido a cada uno. El viernes haré públicos los nombres de los dos ganadores. Os deseo mucha suerte a todos.
Y aprovechando que hoy el tiempo parece que nos da un respiro quería compartir con vosotros esta receta realmente deliciosa, perfecta para un día nublado. Lo mejor es que se hace en un momento y la podemos servir así tal cual o acompañando a un puré de patatas, un poco de arroz o de pasta, como plato único. Para los que no lo sepáis un ragú es un guiso, un estofado, normalmente de carne pero puede hacerse también de ave, pescado o verduras. La ventaja de este plato es que se puede dejar hecho la noche anterior y así al día siguiente en los 8 minutos que tarda en cocerse la pasta, tenemos lista nuestra comida. No os quejaréis A mi me sorprendió la mezcla de ingredientes, por eso precisamente me animé a probarla. ¿Queréis saber qué lleva?
500 grs. de carne picada (Nigella utiliza sólo carne de cordero pero yo puse 600 grs. de una mezcla de ternera y cerdo al 50%), 125 grs. de panceta a dados (yo no le puse), 75 grs. de cebolla (caramelizada si la compráis de bote ya preparada), 80 ml de vino de Marsala, 1 lata de 400 grs. de tomate triturado, 75 grs. de lentejas (yo utilicé de bote), 125 ml. de agua, 50 grs. de queso rallado (ella utiliza cheddar pero yo puse parmesano)
Si no tenemos cebolla de bote caramelizada y vamos a utilizar cebolla fresca lo primero que haremos será picarla finita y ponerla a dorar en una sartén con un dedo de aceite a fuego medio-alto, removiendo continuamente hasta que veamos que empieza a ponerse de color caramelo. En ese momento la sacamos y retiramos el exceso de aceite (si lo hubiera) porque queremos sólo el equivalente a 2 ó 3 cucharadas. En ese aceite vamos a freír la panceta en daditos hasta que empiece a dorarse. Cuando esté lista añadimos la carne picada y con ayuda de un tenedor o una cuchara la vamos "rompiendo" para soltar los "grumos" de carne y que no nos quede un bloque compacto. Cuando se haya dorado por todas partes incorporamos la cebolla carmelizada, el vino que hayamos elegido para aromatizar el guiso, los tomates, las lentejas y el agua y llevamos a ebullición. Dejamos cocer durante 20 minutos removiendo de vez en cuando y ya lo tenemos listo para servir. Una vez fuera del fuego si queremos lo mezclamos con la pasta o con un arroz blanco, espolvoreamos con queso y ya podemos disfrutar de un pequeño instante de placer. Ummm.....
Por cierto aunque en la receta Nigella utiliza vino de Marsala como es un vino que no se encuentra fácilmente en nuestras casas, si queréis podéis sustituirlo por un Oporto o incluso por un Pedro Ximénez. Pero si simplemente le añadís vino tino también resultará delicioso. Por otra parte yo nunca utilizo lentejas de bote pero en esta ocasión para mayor comodidad las incluí y la verdad es que me gustó el resultado así que para esta preparación son perfectas. Y nada más, solo animaros a probarlo un día que las temperaturas os den una tregua y ya me contaréis.
500 grs. de carne picada (Nigella utiliza sólo carne de cordero pero yo puse 600 grs. de una mezcla de ternera y cerdo al 50%), 125 grs. de panceta a dados (yo no le puse), 75 grs. de cebolla (caramelizada si la compráis de bote ya preparada), 80 ml de vino de Marsala, 1 lata de 400 grs. de tomate triturado, 75 grs. de lentejas (yo utilicé de bote), 125 ml. de agua, 50 grs. de queso rallado (ella utiliza cheddar pero yo puse parmesano)
Si no tenemos cebolla de bote caramelizada y vamos a utilizar cebolla fresca lo primero que haremos será picarla finita y ponerla a dorar en una sartén con un dedo de aceite a fuego medio-alto, removiendo continuamente hasta que veamos que empieza a ponerse de color caramelo. En ese momento la sacamos y retiramos el exceso de aceite (si lo hubiera) porque queremos sólo el equivalente a 2 ó 3 cucharadas. En ese aceite vamos a freír la panceta en daditos hasta que empiece a dorarse. Cuando esté lista añadimos la carne picada y con ayuda de un tenedor o una cuchara la vamos "rompiendo" para soltar los "grumos" de carne y que no nos quede un bloque compacto. Cuando se haya dorado por todas partes incorporamos la cebolla carmelizada, el vino que hayamos elegido para aromatizar el guiso, los tomates, las lentejas y el agua y llevamos a ebullición. Dejamos cocer durante 20 minutos removiendo de vez en cuando y ya lo tenemos listo para servir. Una vez fuera del fuego si queremos lo mezclamos con la pasta o con un arroz blanco, espolvoreamos con queso y ya podemos disfrutar de un pequeño instante de placer. Ummm.....
Por cierto aunque en la receta Nigella utiliza vino de Marsala como es un vino que no se encuentra fácilmente en nuestras casas, si queréis podéis sustituirlo por un Oporto o incluso por un Pedro Ximénez. Pero si simplemente le añadís vino tino también resultará delicioso. Por otra parte yo nunca utilizo lentejas de bote pero en esta ocasión para mayor comodidad las incluí y la verdad es que me gustó el resultado así que para esta preparación son perfectas. Y nada más, solo animaros a probarlo un día que las temperaturas os den una tregua y ya me contaréis.








