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Minitarta de galletas de chocolate decorada con rosas para celebrar San Valentín

Hoy antes de compartir con vosotros esta maravillosa tarta de galletas quería deciros que durante unas tres semanas voy a estar ausente de Internet aunque seguiré publicando las entradas que tengo programadas. El motivo es que tengo algunas molestias en la mano como consecuencia de la utilización del ratón y el único remedio para que desaparezcan es descansar durante una temporada. Así que como os decía, durante estas tres semanas seguiré publicando las entradas que ya tengo escritas y leeré vuestros comentarios desde el móvil pero esa será mi única actividad en la red. Espero que os gusten las recetas que os tengo preparadas.
Hoy no os traigo exactamente una receta sino más bien una idea para celebrar San Valentín y sorprender a vuestra pareja. Es una minitarta hecha con una base de galletas de chocolate y decorada con unas rosas comestibles.
La verdad es que el resultado es una preciosidad. Una de esas veces en las que las fotografías no hacen justicia. No os imagináis lo que es tenerla en la mano. Mide algo menos de 14 centímetros de alto, con una base de diez. Yo la hice para regalar y me costó desprenderme de ella porque es absolutamente espectacular. Tan bonita que da pena comérsela y regalarla (je,je,je).

Cake de fresas

Para que disfrutéis de un fin de semana muy dulce aquí os dejo un delicioso cake de fresas y nata. Es estupendo ahora que estamos en plena temporada de frutos rojos. La verdad es que su sabor me ha encantado y la humedad que guarda en el interior lo hace más refrescante todavía, incluso recuerda un poco a un pudding. Desde luego es perfecto si os gustan los postres con trocitos, mirad el corte. Que lo disfrutéis muy bien acompañados.

Por cierto, antes de daros la receta quería contaros una primicia: a partir del próximo lunes el blog se actualizará a diario, salvo los fines de semana.  Y para celebrarlo os tengo preparada una receta espectacular que os va a sorprender, seguro. Y además está deliciosa. Pero no os adelanto nada que quiero dejaros con el suspense...


INGREDIENTES

 220 grs. de fresas, 125 grs. de mantequilla en pomada, 150 grs. de azúcar, 1 cucharadita de vainilla, 4 huevos medianos, 260 grs. de harina, 1/4 de cucharadita de canela en polvo, 1/2 cucharadita de levadura, 1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio, 1/4 de cucharadita de sal, 125 grs. de crème fraîche.

Por si acaso hay alguien que no sabe que es la crème fraîche os hablo un poco de ella. Se trata de un producto inicialmente originario de Francia pero cuyo uso se encuentra extendido en la actualidad por toda Eropa.  Su nombre  significa literalmente "nata agria". Es un producto lácteo ligeramente acidificado por los cultivos bacterianos que contiene ya que se elabora partiendo de nata no pasteurizada a la que se le inyectan cultivos de lactobacillus que tras la pertinente espera transformarán los azúcares de la leche en ácido. Para finalizar el proceso la crema se pasteuriza y se envasa quedando así lista para su consumo. En la actualidad la crème fraîche se encuentra fácilmente en cualquier hipermercado. De todos modos si no la encontráramos la podríamos sustituir tranquilamente por la misma cantidad de yogur griego aunque el resultado final cambiaría de matices. Y si nos animamos a hacerla nosotros mismos Gastronomía y Cía nos enseña fácilmente su elaboración:  Basta con mezclar 240 grs. de nata  montada firme (36% de materia grasas) con una cucharada sopera (unos 15 grs.) de mantequilla en pomada o mantequilla a temperatura ambiente. Esta mezcla se introduce en un recipiente de cristal tapado y se deja reposar toda la noche a temperatura ambiente (unos 21ºC) para que fermente y espese. El tiempo necesario puede variar entre 8 y 24 horas. Después se puede conservar bien cerrada en el frigorífico durante un máximo de diez días.

Dentro de esta  misma familia de lácteos se encuentran también  la nata agria (más amarga y menos grasa que la crème fraîche) o la smetana típica de las cocinas de Europa central y oriental. La  principal ventaja con respecto de la nata agria es que la créme fraîche se puede hervir sin que se nos corte.


Ahora que ya os he contado lo más complicado, la elaboración de este cake resulta de lo más sencillo. Empezamos batiendo la mantequilla junto con el azúcar blanco. Seguidamente le incorporamos los huevos uno a uno. A continuación en un bol aparte mezclamos todos los ingredientes sólidos: harina, canela, levadura, bicarbonato de sodio y sal. Los incorporamos a la mezcla anterior y finalmente añadimos las fresas bien troceadas. La mezcla queda bastante consistente,  con cuerpo, nada líquida pero así es como os tiene que salir. A continuación lo llevamos al horno a 180ºC durante 40-50 minuto, ya sabéis que cada horno es un mundo. 

Una apreciación, yo no compro nunca vainilla en polvo ni esencia de vainilla. En su lugar utilizo siempre mi propia azúcar vainillada. ¿Cómo la hago? Muy fácil. Cuando compréis las vainas de vainilla trituradlas en vuestro robot de cocina junto con un paquete de azúcar blanca y guardadlas en un recipiente bien cerrado. El sabor es espectacular y más natural no puede ser. Yo suelo triturar 4 vainillas por cada kilo de azúcar aunque en esta ocasión utilicé sólo tres. Como no quería que se camuflara el sabor de las fresas simplemente susituí 40 grs. de azúcar normal por 40 grs. de mi azúcar vainillado y listo.  La sutil combinación de matices resultó todo un acierto. Espero que os guste y ya sabéis os espero el lunes con un plato que os va a sorprender. Que disfrutéis del fin de semana.

La tarta de uvas y queso de Paqui


Por fin un ratito para publicar una entrada. Últimamente parece que los días tuvieran menos de 24 horas y es que cuantas más cosas tienes que hacer menos te cunde el tiempo, ¿no? Y con las ganas que tenía de escribir esta entrada para contaros la sorpresa que me dieron el viernes. Fue todo un detallazo que agradezco de corazón, de verdad. ¿Os acordáis cuando os conté que la mujer de mi jefe leía mi blog? No sabéis la ilusión que me hizo comprobar lo cerca que podemos estar a veces de gente que se interesa por lo que publicamos y nosotros sin saberlo. Quien sabe si esa señora que está comprando pollo en la carnicería lo hace precisamente para elaborar una de nuestras recetas (je,je,je). Pues sí, ya veis que todo puede pasar. Bueno, volviendo a lo de la sorpresa, os cuento. Resulta que el viernes mi jefe se presentó en la oficina con una tarta que había hecho Paqui (su mujer). Una deliciosa tarta de ¡uvas y queso! que hizo pensando en mi. ¿Os imagináis mi cara cuando me lo dijo? No me lo podía creer. Me emocioné muchísimo. Casi me pongo hasta colorada (y tan casi). Madre mía, qué detalle tan bonito. Estaba tan nerviosa que no sabía ni qué decir a parte de que estaba deliciosa y que la presentación era impresionante, qué mano para los postres. No sé si se lo llegué a decir a ella porque a última hora de la mañana llamó Paqui por teléfono y estuvimos hablando un ratito. La verdad es que estaba algo nerviosa y a veces basta que quieras decir muchas cosas para que luego se te olvide la mitad. Y además, fue tan cariñosa conmigo y me dijo cosas tan bonitas que me puse más nerviosa que si Richard Gere me estuviese tirando los trastos, ahí sí que me salieron los colores. No sé si me merezco tantos halagos. De verdad Paqui, muchísimas gracias por la sorpresa, no sabes la ilusión que me hizo. Es de esas cosas que se recuerdan siempre con cariño. Se lo contaré a mis nietos (je,je,je). De hecho cada vez que me acuerdo de la tarta me sale una sonrisa de oreja a oreja que no puedo disimular. Por eso quería compartir esto con todos vosotros, para que hoy la protagonista sea Paqui porque no todos los días uno tiene la suerte de conocer a una persona extraordinaria y a una cocinera excepcional. Creo que con lo que os he contado de ella es fácil hacerse una idea de cómo es, ¿no? Bastan un par de minutos para darse cuenta de que es especial. Paqui, gracias por pensar en los demás y regalarnos esos momentos de felicidad.






Y esta es su deliciosa tarta de Uvas y Queso. No me atrevo a poneros la receta porque me da la impresión de que ella ha tuneado un poco la versión original haciéndola más deliciosa todavía. Así que aprovechando que Paqui va a leer esta entrada podemos pedirle que nos ponga su receta, ¿qué os parece? Seguro que os encanta. Yo la pienso hacer en casa. Y a los que no os gusten las uvas, animaros sustituyéndolas por cualquier otra fruta porque os aseguro que la tarta está deliciosa. Con frutos rojos también tiene que estar riquísima. Hay mil posibilidades, probad.

Pastel de queso con arándanos y limón

Supongo que todos los que tenéis un blog habéis pensado alguna vez lo sorprendente que resulta comprobar que lo que publicas puede interesar a otras personas. Con Internet ya no hay distancias y cualquiera puede leer algo que acaba de escribir alguien que se encuentra a miles de kilómetros de distancia. La primera vez que descubrí que alguien desde Alemania, Suiza, Francia, Holanda, Italia o Grecia había visitado el blog la sorpresa fue mayúscula. Y no digamos nada cuando lo que tu escribes interesa a gente de otros continentes. Casi es algo mágico. Por eso siempre que puedo antes de acostarme me gusta entrar para ver quienes me habéis visitado. Y en la distancia trato de imaginar cómo sois cada uno de vosotros. Me gustaría poderos dar las gracias en persona pero en la mayoría de los casos ni siquiera sé vuestros nombres. Aunque quién sabe, a lo mejor nuestros caminos se cruzan alguna vez. Puede incluso que estén más cerca de lo que pensamos.


El otro día en el trabajo mi jefe nos comentó que este año en casa querían hacer dulce de membrillo pero que no tenía la receta. Inmediatamente recordé que María José del blog Pasen y Degusten la había publicado a penas unos días antes. Si no conocéis su blog pasaros por allí porque tiene cosas deliciosas. Así que no dudé en enseñarle su receta. Entonces Javier (así es como se llama mi jefe) me preguntó si aquel blog era mío y yo le expliqué que no, que yo tenía otro. Y mientras charlábamos me explicó que su mujer también solía visitar blogs de cocina. Cual fue mi sorpresa cuando al día siguiente Javier me dijo que ella no sólo seguía el blog de María José sino también el mío. La verdad es que me hizo muchísima ilusión. No podía imaginar que estuviera tan cerca alguien que lee este blog.




Por eso la entrada de hoy se la quiero dedicar a ella y a todos lo que me visitáis con frecuencia. Gracias por estar siempre ahí, por interesaros por lo que hago. Por la paciencia que demostráis cuando no encuentro el tiempo necesario para publicar algo o incluso cuando no puedo visitar vuestros blogs con tanta frecuencia como me gustaría. De corazón, gracias a todos. Por eso cuando ayer Ana de "Mis comienzos en la blogcocina" me entregó el premio Sunshine Award pensé que ese premio era también vuestro. Porque sois los que hacéis que compartir esta pasión valga la pena.

Y a Ana qué le puedo decir además de agradecerle enormemente el detalle de que haya pensado en mi para este premio, sobre todo teniendo en cuenta la de blogs maravillosos que hay por ahí. De verdad Ana, me siento alagadísima. De paso a vosotros os animo a que visitéis su blog si es que todavía no lo habéis hecho. Ana es una cocinera extraordinaria que cuida mucho los detalles. Su cocina mezcla los platos tradicionales con las recetas más creativas. Mirad sino su morcilla dulce, aquí. Os encantará.

Y ya sin enrollarme más, voy con este Pastel de Queso con Arándanos y Limón que está delicioso. Os dejo la receta por si alguien se anima.



INGREDIENTES

Para la base: 45 grs. de mantequilla, 210 grs. de harina con levadura, 1 cucharadita de levadura en polvo, 2 cucharadas de azúcar, 1 huevo XL y otro pequeño, 1 ó 2 cucharaditas de leche si fuera necesario.

Para el relleno: 1 tarrina de queso Mascarpone (250 grs.), 300 grs. de queso Philadelphia, 2 yogures griegos, 5 huevos, el zumo y la ralladura de un limón y medio y 270 grs. de arándanos secos.

Torta caprese

Ayer por la tarde preparé esta tarta para mi hermano Oscar y su novia Cristina. No puedo hablaros de su sabor en primera persona porque ya os digo que fue un regalo, pero el olor que desprendía al hornearse era simplemente delicioso, tanto que me costó desprenderme de ella sin haberle hincado antes el diente. Intenté convencer a mi hermano para que me dejara probarla y así poder contaros algo sobre ella pero no coló. Lo único que conseguí fue que se ofreciera a darme su veredicto después de probarla. Así que según sus propias palabras os diré que estaba deliciosa. Lo que sí pude comprobar es que al hornearse se forma una costra crujiente en la superficie mientras que, según mi catador oficial, el interior se mantiene húmedo y jugoso.

La Torta Caprese es típica de la preciosa Isla de Capri situada en el Mar Tirreno, al sur del Golfo de Nápoles. Es una de esas recetas que, como la Tarta Sacher, ha traspasado fronteras. En el caso que nos ocupa muy probablemente ayudada por la fama internacional de esta isla de ensueño que no en vano es conocida como la Perla del Mediterráneo. Sobre sus orígenes circulan varias versiones pero todas coinciden en que, como tantas otras genialidades culinarias, La Torta Caprese nació como resultado de un error.

Según una de esas versiones los orígenes de la Torta Caprese parecen remontarse a 1920, año en el que un cocinero de Capri llamado Carmine di Fiore, estaba preparando un pastel de almendras encargado por tres mafiosos norteamericanos que habían venido a la isla para conocer a Al Capone. Con las prisas al pastelero se le olvidó agregar harina y cuando se dió cuenta ya era demasiado tarde así que los tres gansters se llevaron el pastel sin harina. Los americanos quedaron tan entusiasmados con el resultado que desde ese momento el pastelero comenzó a elaborar esta tarta para todos sus clientes.

Sin embargo, según otra de las versiones, el inventor de la Torta Caprese fue un hombre llamado Capocchiella, en cuyas venas según parece corría sangre del pintor español Esteban Blasco. Capocchiella era pinche de cocina en el restaurante Fontelina que, aún hoy en día, domina el famoso Faraglioni (uno de los lugares más solicitados para zambullirse en la Isla por lo espectacular de sus vistas, tres lenguas de roca que son el símbolo de Capri). Cuando el chef y pastelero que regentaba el local dejó su puesto de imprevisto Capocchiella ocupó su lugar. Según cuenta la leyenda en una madrugada del año 1950 en la que se encontraba elaborando una tarta de almendras tradicional, el cansancio y el sueño hicieron que Capocchiella por error añadiera cacao a la tarta al confundirlo con harina. El chef introdujo la tarta en el horno y se quedó dormido hasta que el olor a chocolate le despertó. Cuando la sirvió a los invitados, el éxito fue rotundo. Preguntado por su nombre, Capocchiella un tanto sorprendido, decidió bautizarla como Torta Caprese.

Sean o no ciertas estas explicaciones, la verdad es que la Torta Caprese según parece, no lleva harina y sí chocolate y cacao. Y lo mejor de todo es que no sólo está deliciosa sino que además resulta muy fácil de preparar. Si os animáis aquí tenéis la receta. Ah, y no se os ocurra regalarla, os arrepentiréis.

INGREDIENTES

250 grs. de almendras no muy finamente molidas, 250 grs. de azúcar, 250 grs. de chocolate, con 66% de cacao, 150 grs. de mantequilla, 1 huevo, 1 cucharada de cacao en polvo y una pizca de sal


ELABORACIÓN

En primer lugar vamos a derretir al baño María el chocolate junto con la mantequilla. Mientras tanto separamos las claras de las yemas y montamos las primeras a punto de nieve. Las yemas las batimos bien junto con el azúcar hasta que blanqueen y doblen su volúmen. Seguidamente incorporamos a esta mezcla el chocolate y la mantequilla ya derretidos. Con mucho cuidado vamos añadiendo la preparación resultante a las claras que ya teníamos montadas. Lo haremos con cuidado utilizando movimientos envolventes (para que no se nos baje la preparación). Finalmente añadimos las almendras y el cacao amargo. En alguna receta le ponen también algo de vainilla, cáscara de naranja y ron pero yo no lo hice. Vertemos la mezcla en nuestro molde que previamente habremos huntado con mantequilla y espolvoreado a continuación con harina para evitar que se nos pegue. Llevamos al horno a 170ºC durante 45- 50 minutos. Lista para disfrutar.

P.D. Edito para añadir que al final sí que he probado la tarta (je,je,je) así que ahora ya puedo hablar con conocimiento de causa. Me guardaron un buen trozo y tenían razón, estaba muy rica. Es una torta compacta por lo que lo importante es que el interior quede bien jugoso para que esté deliciosa. Yo lo dejé sólo 45 minutos y así quedó perfecta aunque ya sabéis que cada horno es un mundo. Cuando la saqué todavía no estaba cuajada del todo pero el calor residual le dio el toque pefecto. Por cierto, algunas versiones añaden algo de levadura a esta torta y también las hay que la aromatizan con ron y ralladura de naranja, otras recomiendan triturar las almendras dejando la piel marrón (yo no lo hice). Creo que un par de cucharadas de licor y un ligero toque a naranja la harían más deliciosa aún. Habrá que probar la próxima vez.

Bizcocho tropical con piña

6º Aniversario del 11M - No os olvidamos

La que hoy acaba ha sido una semana difícil, cargada de emociones. El jueves pasado se cumplían 6 años de la terrible matanza del 11 de marzo de 2004, en la que 192 personas fueron asesinadas y cerca de 2.000 resultaron mutiladas y heridas de diferente gravedad.

Como cada año, al volver a ver las imágenes y escuchar los testimonios desgarradores de las víctimas, no puedo evitar derramar algunas lágrimas con el mismo dolor e indignación que sentí entonces. Recuerdo perfectamente aquel 11 de marzo y los días que le siguieron. Durante 72 horas estuve literalmente pegada al televisor, con una tristeza y una impotencia que jamás antes había sentido, ni siquiera cuando lo de Miguel Ángel Blanco. Se me partía el corazón con cada historia. Todavía recuerdo algunas. Me impactó especialmente cuando escuché que las autoridades se estaban planteando qué hacer con los niños a los que ese día nadie había ido a recoger, al colegio o a la guardería. Me admiró la colaboración que todos querían prestar: médicos, psicólogos, voluntarios. Yo también hubiera querido estar allí, ayudando. Recuerdo que lo demás era confuso: las informaciones, las acusaciones. El tiempo ha ido poniendo las cosas en su sitio.

Tres años después del 11M coincidí en Madrid, en una manifestación de la AVT, con algunas víctimas del atentado. Tuve la oportunidad de hablar con ellas y me dijeron que había bastantes cuestiones que ponían en tela de juicio la versión oficial. Yo, por aquel entonces, era la primera vez que escuchaba semejante cosa. Sin embargo, la cuestión me pareció de tal gravedad que me dije a mi misma que al volver a casa tenía que averiguar más sobre ese asunto. Y así lo hice. Imprimí buena parte del sumario y comencé a leer aquello con mucho detenimiento. Al principio no podía dar crédito a algunas cuestiones que me parecían simplemente esperpénticas, pero enseguida comprendí horrorizada que aquellas personas estaban en lo cierto.

Siempre he pensado que el asesinato de miles de judíos a manos de los nazis fue posible porque lo consintieron millones de alemanes. Unos porque con el régimen obtuvieron importantes cargos y prebendas y otros porque, conociendo lo que pasaba, simplemente pensaron que aquello no les incumbía porque no eran sus muertos, aunque la historia demostrara después que estaban equivocados. De modo que tengo claro que para que el mal triunfe siempre tiene que haber gente dispuesta a mirar para otro lado.

Todos hemos visto alguna película sobre el Holocausto y nos hemos horrorizado con las barbaridades que es capaz de cometer el ser humano. Si nos preguntaran en ese mismo momento, a buen seguro, diríamos que nosotros nunca haríamos algo así, que nunca nos prestaríamos a semejante atrocidad. Pero cuando la realidad nos pone delante del espejo, lo más fácil es mirar para otro lado, siempre hay mil excusas. Pero afortunadamente no todos deciden mirar para otro lado.

Porque ayer, igual que hoy y como también sucederá mañana en las situaciones más difíciles sale a relucir lo mejor y lo peor de los seres humanos. Este vídeo es un homenaje a todas aquellas personas que nunca miran hacia otro lado. Porque la verdad sólo perjudica a los asesinos y a sus cómplices.






Por cierto, la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11M, ha pedido colaboración a los ciudadanos para poder seguir sufragando las actuaciones que llevan a cabo en su empeño por continuar con el esclareciendo del 11M ya que, como ellos mismos dicen, todavía hay muchos flecos pendientes de resolver. Os dejo un enlace a su página web, donde aparece su número de cuenta, por si queréis colaborar con ellos.

http://www.ayuda11m.org/noticias/index.php?id_menu=28&id=19


BIZCOCHO TROPICAL con piña

La verdad es que esta receta surgió en un momento de inspiración en el que quería dar salida a unos arándanos secos que estaban a punto de caducar. Buscando en la nevera, decidí combinar estos ingredientes. El resultado nos sorprendió a todos así que os animo a que lo probéis.



INGREDIENTES

225 grs. de mantequilla en pomada, 225 grs. de harina con levadura incorporada, 1 cucharadita pequeña de levadura, 225 grs. de azúcar moreno, 4 huevos grandes ligeramente batidos, 55 grs. de coco rallado, 6 rodajas de piña en conserva finamente picadas, 200 grs. de arándanos secos y la ralladura de una cáscara de limón.



ELABORACIÓN


En primer lugar abriremos nuestro bote grande de piña. Yo he utilizado una sin azúcar añadido. Se me ocurrió emplear el líquido para hidratar los arándanos secos así que lo calenté en el microondas y después los tuve macerando durante 30 minutos para que se empaparan bien.

Mientras tanto batimos en un cuenco la mantequilla con el azúcar hasta que la mezcla quede ligera y cremosa. Añadimos los huevos, uno a uno, sin dejar de batir. Añadimos la harina y luego el resto de los ingredientes incluidos los arándanos, mezclando bien.

Llevamos al horno a 180ºC hasta que esté listo. Espero que os guste

Cake de pera al cardamomo

Un delicioso bizcocho de Peras al Cardamomo


Estos días estoy bastante liada por eso casi no he tenido tiempo para escribir en el blog pero aun así quería compartir con vosotros una receta deliciosa como esta. Es un bizcocho que hice hace poco para llevar al trabajo. A mi me encantó y mis compis la verdad es que no dejaron ni las migas.

La receta la tenía pendiente desde que el año pasado la vi en el blog de Penny "El Rincón de la Mariposa" que tiene unas cosas estupendas. Su receta la podéis ver aqui:




INGREDIENTES

Entre 1 y 2 cucharaditas de vainas de cardamomo, 3 peras que no estén maduras, 250 grs. de harina, 1/2 cucharadita de levadura, 3 huevos, 175 grs. de mantequilla y 175 grs. de azúcar moreno.



ELABORACIÓN


Primero encamisamos nuestro molde y reservamos. A continuación abrimos las vainas de cardamomo para extraer las semillas. Yo utilicé algo más de una cucharadita y para mi gusto de sabor quedó muy bien. Pero si es la primera vez que utilizáis este ingrediente podéis poner sólo una cucharadita y ver si os gusta. Seguidamente las semillas las machacamos en el mortero.

Tarata de zanahorias

El otro día les llevé una tarta y un bizcocho a mis compañeros del trabajo. Hacía mucho tiempo que no les llevaba nada. Creo recordar que la última vez les hice un cake salado y una tarta de queso, claro que eso fue el verano pasado, lo recuerdo bien. Estábamos casi a cuarenta grados, hacía un calor insoportable en casa y a mi no se me ocurrió mejor idea que encender el horno. ¿No os pasa que durante los meses de verano tenéis mono de horno? A mi sí. El caso es que cualquiera podría pensar que encender el horno con esas temperaturas es casi un suicidio pero no. Yo hasta diría que alivia. Lo fundamental es cerrar a cal y canto la puerta de la cocina. Una vez nos pongamos manos a la obra notaremos incialmente un ligero ascenso de nuestro calor corporal pero luego enseguida te acostumbras. Además el efecto sauna que se genera es estupendo para el cutis ya que limpia los poros en profundidad. Y lo mejor de todo es que cuando sales de la cocina además de estar divina de la muerte sientes como si la temperatura del resto de la casa hubiera bajado de golpe como por arte de magia. Y mientras tu vecina la pobre está muriéndose de calor tu estás más fresca que una lechuga, estupenda y con tu cake recién horneado.... (je, je, je). Esta vez la cosa no fue para tanto. Con un par de grados en la calle, encender el horno es una bendición. Esta vez les hice esta tarta de zanahorias típicamente inglesa y un bizcocho estupendo del que ya os hablaré otro día. Merece la pena dejar de lado los prejuicios si es la primera vez que probáis un postre elaborado con este delicioso tubérculo. No se nota nada en el sabor y el resultado es espectacular. Algunos al descubrir el ingrediente secreto se lanzaron directamente a por el bizcocho pero tengo que deciros que quienes se atrevieron a probarla repitieron varias veces y coincidieron en señalar que estaba exquisita. Espero que os guste.


INGREDIENTES
250 grs. de zanahorias, 200 grs. de harina, 200 grs. de azúcar, 3 huevos, 1/2 sobre de levadura, 1 cdta. de canela, un buen chorretón de aceite de oliva
Para la cobertura
120 grs. de queso Philadelphia, 200 grs. de azúcar glass, 30 grs. de mantequilla, el zumo de 1 limòn 1, las semillas de una vaina de vainilla

Bizcocho de manzana y nueces

Los fines de semana me gusta levantarme temprano cuando la ciudad todavía duerme y el silencio reina. Un buen café, algo para leer, unas tostadas. Nada mejor que empezar el día entre fogones. Resulta casi erótico. Sin prisas la cocina es un placer cargado de aromas, sabores, colores o texturas que invitan a gozar de los sentidos y a disfrutar en compañía de otros. Es una forma de amar, de entregarse. Una medicina para el alma. Una pasión que cuando te posee ya nunca te deja.

La primera vez nunca se olvida. La mia fue muy dulce y dejó buen sabor de boca. Por eso hoy quiero compartilo con vosotros.

INGREDIENTES:

2 yogures de cristal "La Lechera"
6 huevos
2 manzanas golden hermosas
140 grs. de nueces peladas
1 sobre de Levadura Royal
2 medidas de yogur de aceite
4 medidas de yogur de azúcar
6 medidas de yogur de harina
Canela molida (optativo)


ELABORACIÓN

Es muy sencillo. Sólo tenemos que mezclar todos los ingredientes. La manzana la partiremos en cubitos y la añadiremos al final junto con las nueces picadas. Una vez listo metemos en el horno a 180ºC y dejamos hasta que se haga. Puede ser alrededor de 45 minutos pero dependerá de cada horno y del molde que utilicéis. Yo en esta ocasión lo he hecho en un molde genovés pero otras veces lo hago utilizando un molde de cakes. Probadlo. Merece la pena.

Bueno, a partir de hoy este blog será mi nueva casa. Y como no sólo de pan vive el hombre, poco a poco, lo iré amueblando con mis cosas. Pasad y poneos cómodos.