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La tarta de uvas y queso de Paqui


Por fin un ratito para publicar una entrada. Últimamente parece que los días tuvieran menos de 24 horas y es que cuantas más cosas tienes que hacer menos te cunde el tiempo, ¿no? Y con las ganas que tenía de escribir esta entrada para contaros la sorpresa que me dieron el viernes. Fue todo un detallazo que agradezco de corazón, de verdad. ¿Os acordáis cuando os conté que la mujer de mi jefe leía mi blog? No sabéis la ilusión que me hizo comprobar lo cerca que podemos estar a veces de gente que se interesa por lo que publicamos y nosotros sin saberlo. Quien sabe si esa señora que está comprando pollo en la carnicería lo hace precisamente para elaborar una de nuestras recetas (je,je,je). Pues sí, ya veis que todo puede pasar. Bueno, volviendo a lo de la sorpresa, os cuento. Resulta que el viernes mi jefe se presentó en la oficina con una tarta que había hecho Paqui (su mujer). Una deliciosa tarta de ¡uvas y queso! que hizo pensando en mi. ¿Os imagináis mi cara cuando me lo dijo? No me lo podía creer. Me emocioné muchísimo. Casi me pongo hasta colorada (y tan casi). Madre mía, qué detalle tan bonito. Estaba tan nerviosa que no sabía ni qué decir a parte de que estaba deliciosa y que la presentación era impresionante, qué mano para los postres. No sé si se lo llegué a decir a ella porque a última hora de la mañana llamó Paqui por teléfono y estuvimos hablando un ratito. La verdad es que estaba algo nerviosa y a veces basta que quieras decir muchas cosas para que luego se te olvide la mitad. Y además, fue tan cariñosa conmigo y me dijo cosas tan bonitas que me puse más nerviosa que si Richard Gere me estuviese tirando los trastos, ahí sí que me salieron los colores. No sé si me merezco tantos halagos. De verdad Paqui, muchísimas gracias por la sorpresa, no sabes la ilusión que me hizo. Es de esas cosas que se recuerdan siempre con cariño. Se lo contaré a mis nietos (je,je,je). De hecho cada vez que me acuerdo de la tarta me sale una sonrisa de oreja a oreja que no puedo disimular. Por eso quería compartir esto con todos vosotros, para que hoy la protagonista sea Paqui porque no todos los días uno tiene la suerte de conocer a una persona extraordinaria y a una cocinera excepcional. Creo que con lo que os he contado de ella es fácil hacerse una idea de cómo es, ¿no? Bastan un par de minutos para darse cuenta de que es especial. Paqui, gracias por pensar en los demás y regalarnos esos momentos de felicidad.






Y esta es su deliciosa tarta de Uvas y Queso. No me atrevo a poneros la receta porque me da la impresión de que ella ha tuneado un poco la versión original haciéndola más deliciosa todavía. Así que aprovechando que Paqui va a leer esta entrada podemos pedirle que nos ponga su receta, ¿qué os parece? Seguro que os encanta. Yo la pienso hacer en casa. Y a los que no os gusten las uvas, animaros sustituyéndolas por cualquier otra fruta porque os aseguro que la tarta está deliciosa. Con frutos rojos también tiene que estar riquísima. Hay mil posibilidades, probad.

Deliciosa Schiacciata con l'uva de David Rocco

El fin de semana pasado estuve en el monte buscando setas. Y digo buscando por que lo que se dice coger no cogimos ni una. Así que nos volvíamos a casa con las cestas vacías y yo además con el mal cuerpo que se me pone a veces cuando hay que circular por carreteras llenas de baches y curvas. ¿Qué hacer en esa situación? Como me dice mi padre a veces, hija, tu todo lo arreglas comiendo. No sé si os habrá pasado alguna vez pero a mi viajar con el estómago vacío no me sienta bien y menos con tanto tragín. Pero el domingo la verdad es que, con las prisas, se me olvidó coger algo y no hacía más que pensar en la mala vela que se me pondría durante el camino de vuelta a casa cuando de pronto se me encendió una lucecita. Hace a penas un par de semanas que terminó la vendimia aquí en La Rioja. Y este año además los excedentes están por encima de los cien millones de kilos de uva. Lo que significa que en algunas fincas se queda parte de la uva sin recoger puesto que no podrá ser vendida porque se ha llegado al tope permitido por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen de Vino de Rioja que establece unos cupos para evitar que el precio del vino se desplome como consecuencia de exceso de producto en el mercado. La verdad es que, en esta época, es todo un espectáculo ver los viñedos vestidos con esas preciosas tonalidades rojas. Podéis ver a qué me refiero aquí. Así que ya de vuelta y aprovechando que ambos lados de la carretera estaban jalonados por inmensas avenidas de viñedos hicimos una parada para refrescar la boca con algunas uvas y de paso coger algún racimo más para por lo menos no volver con la cesta vacía. Aunque, si soy sincera, debo confesaros que lo del mareo fue más bien una excusa para poder coger algunos racimos.

Veréis alguna vez os he hablado de Rick Stein y de lo mucho que me gusta ese hombre (sus series, no penséis mal). Pues bien, hace pocos meses descubrí en Canal Cocina a David Rocco con una serie llamada "La Dolce Vita" y volví a enamorarme otra vez. Cuando lo vi por vez primera me recordó mucho el estilo fresco y desenfadado de Jamie Oliver pero con un toque todavía más mediterráneo. Sus programas me vuelven loca, me encantan, son simplemente deliciosos. Supongo que, al igual que con Rick Stein, disfruto muchísimo con esa mezcla de lugareños, gastronomía, paisaje mediterráneo y costumbres que desfilan por la pantalla. De verdad, es absolutamente maravillosa. Uno de los mayores placeres del día ha sido durante algún tiempo esperar un nuevo capítulo de La Dolce Vita y disfrutar de él como si estuviera en esos rincones maravillosos de Florencia o La Toscana que discurren ante nuestros ojos. De verdad, todo un placer. Las recetas de David son sencillas, cocina mediterránea de la que se hace en casa. Las recetas que aprendió de su madre. Yo ya me he enamorado de unas cuantas. Por eso desde que vi el episodio dedicado a la vendimia, tenía en mente probar esta receta. Pero las uvas que venden en las tiendas son uva de mesa y para mi gusto tienen el grano demasiado grande y yo quería algo más refinado. Así que en cuanto vi esos racimos colgando de las vides sabía que esta deliciosa Schiacciata me estaba esperando. Y no me equivoqué con lo de exquisita. Sólo un requisito, hay que comerla templadita, recién hecha porque al día siguiente pierde mucho. Claro que eso no supone ningún problema porque en mi casa nos la ventilamos enseguida. Por cierto, deciros que a mi la uva así sin más no me hace demasiada gracia y sin embargo la schiacciata me ha encantado. Este postre que se pronuncia esquiachiata es una versión más sencilla del pan típico toscano que lleva el mismo nombre. En algunas versiones la Schiacciata se parece más a una Focaccia mientras que otras son más tipo Torta. David la hace utilizando masa de pizza y de verdad, creedme, el resultado es delicioso.

Y para que se os haga la boca agua, os dejo aquí el trailer de la tercera temporada de la serie de David Rocco "La Dolce Vita". Alucinante.



INGREDIENTES

500 grs. de vuestra masa de pizza favorita (tiene que ser fresca, no la que venden en los supermercados), las uvas que se necesiten para cubrir la masa, azúcar, dos ramas de romero y 4 cucharadas de aceite de oliva


ELABORACIÓN
La elaboración es muy sencilla. Sólo tenéis que extender la masa hasta formar un rectángulo. Trazáis una señal para dividir la masa en dos partes iguales y en cubrís la parte derecha de vuestra masa con los granos de uva. Tenéis que poner bastantes dejando un pequeño bordillo alrededor para cerrar después nuestra masa. A continuación añadimos un chorrito de aceite, nuestra ramita de romero bien picada y espolvoreada por encima y una buena cantidad de azúcar de modo que se quede todo bastante blanco, como si tuviera el aspecto de unas frutas escarchadas. Aplastamos las uvas para que se metan bien en la masa sin importarnos si alguna se rompen. De hecho será todavía mejor si alguna se rompe porque se formará un delicioso juguito caramelizado en el interior. Con la otra parte de la masa cubrimos la que tenemos ya con las uvas (como si fueramos a cerrar nuestra empanada). Cerramos bien, bien los bordes para impedir que se salgan los jugos durante la cocción. Pintamos con aceite la masa de empanada y sobre ella colocamos más uvas. Apretamos para que se hundan en la masa esta vez teniendo cuidado de no romperla. Espolvoreamos nuevamente con azúcar y repartimos la ramita de romero que nos quedaba. Llevamos al horno a 200-220ºC durante 10-15 minutos y listo para comer. Nada más salir del horno se le puede hincar el diente. Está deliciosa. Si os animáis ya me contaréis. Todavía estáis a tiempo de encontrar uvas. Que la disfrutéis mucho.
Para los que queráis dentro de poco publicaré la receta de mi masa de piza favorita. La utilicé para esta ocasión aprovechando que siempre suelo tener alguna porción en el congelador. Pero podéis utilizar la que hagáis vosotros habitualmente.

Pastel de queso con arándanos y limón

Supongo que todos los que tenéis un blog habéis pensado alguna vez lo sorprendente que resulta comprobar que lo que publicas puede interesar a otras personas. Con Internet ya no hay distancias y cualquiera puede leer algo que acaba de escribir alguien que se encuentra a miles de kilómetros de distancia. La primera vez que descubrí que alguien desde Alemania, Suiza, Francia, Holanda, Italia o Grecia había visitado el blog la sorpresa fue mayúscula. Y no digamos nada cuando lo que tu escribes interesa a gente de otros continentes. Casi es algo mágico. Por eso siempre que puedo antes de acostarme me gusta entrar para ver quienes me habéis visitado. Y en la distancia trato de imaginar cómo sois cada uno de vosotros. Me gustaría poderos dar las gracias en persona pero en la mayoría de los casos ni siquiera sé vuestros nombres. Aunque quién sabe, a lo mejor nuestros caminos se cruzan alguna vez. Puede incluso que estén más cerca de lo que pensamos.


El otro día en el trabajo mi jefe nos comentó que este año en casa querían hacer dulce de membrillo pero que no tenía la receta. Inmediatamente recordé que María José del blog Pasen y Degusten la había publicado a penas unos días antes. Si no conocéis su blog pasaros por allí porque tiene cosas deliciosas. Así que no dudé en enseñarle su receta. Entonces Javier (así es como se llama mi jefe) me preguntó si aquel blog era mío y yo le expliqué que no, que yo tenía otro. Y mientras charlábamos me explicó que su mujer también solía visitar blogs de cocina. Cual fue mi sorpresa cuando al día siguiente Javier me dijo que ella no sólo seguía el blog de María José sino también el mío. La verdad es que me hizo muchísima ilusión. No podía imaginar que estuviera tan cerca alguien que lee este blog.




Por eso la entrada de hoy se la quiero dedicar a ella y a todos lo que me visitáis con frecuencia. Gracias por estar siempre ahí, por interesaros por lo que hago. Por la paciencia que demostráis cuando no encuentro el tiempo necesario para publicar algo o incluso cuando no puedo visitar vuestros blogs con tanta frecuencia como me gustaría. De corazón, gracias a todos. Por eso cuando ayer Ana de "Mis comienzos en la blogcocina" me entregó el premio Sunshine Award pensé que ese premio era también vuestro. Porque sois los que hacéis que compartir esta pasión valga la pena.

Y a Ana qué le puedo decir además de agradecerle enormemente el detalle de que haya pensado en mi para este premio, sobre todo teniendo en cuenta la de blogs maravillosos que hay por ahí. De verdad Ana, me siento alagadísima. De paso a vosotros os animo a que visitéis su blog si es que todavía no lo habéis hecho. Ana es una cocinera extraordinaria que cuida mucho los detalles. Su cocina mezcla los platos tradicionales con las recetas más creativas. Mirad sino su morcilla dulce, aquí. Os encantará.

Y ya sin enrollarme más, voy con este Pastel de Queso con Arándanos y Limón que está delicioso. Os dejo la receta por si alguien se anima.



INGREDIENTES

Para la base: 45 grs. de mantequilla, 210 grs. de harina con levadura, 1 cucharadita de levadura en polvo, 2 cucharadas de azúcar, 1 huevo XL y otro pequeño, 1 ó 2 cucharaditas de leche si fuera necesario.

Para el relleno: 1 tarrina de queso Mascarpone (250 grs.), 300 grs. de queso Philadelphia, 2 yogures griegos, 5 huevos, el zumo y la ralladura de un limón y medio y 270 grs. de arándanos secos.