Me voy de vaciones hasta la semana que viene pero antes no me resisto a compartir con vosotros esta receta que no por sencilla deja de ser menos deliciosa. A veces los platos sin demasiadas complicaciones son un auténtico manjar, pensad sino en la tortilla de patata. La que podemos montar con dos ingredientes tan humildes. Yo sé de más de uno que, como diría Belén Esteban, por una rica tortilla de patata MA-TA.

En mi casa los garbanzos casi siempre se han comido acompañados de verdura y es que mi madre hace un puré con berza que está para chuparse los dedos. Es una de esas recetas en las que siempre hay unanimidad, tanto entre los mayores como entre los niños. Por eso cuando hace 6 años descubrí de la mano de otro de mis cocineros favoritos, Jamie Oliver, una receta de garbanzos acompañados de una especie de puré de puerros no las tenía todas conmigo. Pensé que en mi casa, siendo como son tan exigentes con la comida, sería difícil contentarles con una alternativa diferente al plato de mi madre. Pero afortunadamente no fue así. Y esta receta que hoy os presento suscitó la misma unanimidad que la anterior. Si os gusta el puerro tenéis que probarla porque os encantará. Es un plato sencillo y rápido de preparar pero con un resultado de sobresaliente. A mi la verdad es que esta verdura cada vez me gusta más. Hace poco, gracias a un amigo al que adoro, tuve la suerte de probar unas cazuelitas de puerro y morcilla que estaban deliciosas. Desde entonces, cada vez que tomo esta verdura, me acuerdo de él. Así que va por ti Manu. Un beso, guapo.

En mi casa los garbanzos casi siempre se han comido acompañados de verdura y es que mi madre hace un puré con berza que está para chuparse los dedos. Es una de esas recetas en las que siempre hay unanimidad, tanto entre los mayores como entre los niños. Por eso cuando hace 6 años descubrí de la mano de otro de mis cocineros favoritos, Jamie Oliver, una receta de garbanzos acompañados de una especie de puré de puerros no las tenía todas conmigo. Pensé que en mi casa, siendo como son tan exigentes con la comida, sería difícil contentarles con una alternativa diferente al plato de mi madre. Pero afortunadamente no fue así. Y esta receta que hoy os presento suscitó la misma unanimidad que la anterior. Si os gusta el puerro tenéis que probarla porque os encantará. Es un plato sencillo y rápido de preparar pero con un resultado de sobresaliente. A mi la verdad es que esta verdura cada vez me gusta más. Hace poco, gracias a un amigo al que adoro, tuve la suerte de probar unas cazuelitas de puerro y morcilla que estaban deliciosas. Desde entonces, cada vez que tomo esta verdura, me acuerdo de él. Así que va por ti Manu. Un beso, guapo.











