Sopa de garbanzos con puerros a lo Jamie Oliver

Me voy de vaciones hasta la semana que viene pero antes no me resisto a compartir con vosotros esta receta que no por sencilla deja de ser menos deliciosa. A veces los platos sin demasiadas complicaciones son un auténtico manjar, pensad sino en la tortilla de patata. La que podemos montar con dos ingredientes tan humildes. Yo sé de más de uno que, como diría Belén Esteban, por una rica tortilla de patata MA-TA.


En mi casa los garbanzos casi siempre se han comido acompañados de verdura y es que mi madre hace un puré con berza que está para chuparse los dedos. Es una de esas recetas en las que siempre hay unanimidad, tanto entre los mayores como entre los niños. Por eso cuando hace 6 años descubrí de la mano de otro de mis cocineros favoritos, Jamie Oliver, una receta de garbanzos acompañados de una especie de puré de puerros no las tenía todas conmigo. Pensé que en mi casa, siendo como son tan exigentes con la comida, sería difícil contentarles con una alternativa diferente al plato de mi madre. Pero afortunadamente no fue así. Y esta receta que hoy os presento suscitó la misma unanimidad que la anterior. Si os gusta el puerro tenéis que probarla porque os encantará. Es un plato sencillo y rápido de preparar pero con un resultado de sobresaliente. A mi la verdad es que esta verdura cada vez me gusta más. Hace poco, gracias a un amigo al que adoro, tuve la suerte de probar unas cazuelitas de puerro y morcilla que estaban deliciosas. Desde entonces, cada vez que tomo esta verdura, me acuerdo de él. Así que va por ti Manu. Un beso, guapo.

Brownies al plátano

Una deliciosa merienda

Desde que me he acostumbrado a tomar chocolate con un alto porcentaje de cacao encuentro que la mayoría de los postres elaborados con ese ingrediente no me acaban de convencer salvo, como en este caso, cuando el chocolate comparte protagonismo con algún otro ingrediente con el que hace buenas migas. Supongo que es cuestión de modas. En nuestra sociedad actual, tan preocupada por la imagen y la vida sana, en los lineales de nuestros supermercados, cada vez son más las tabletas de chocolate que incorporan un porcentaje de cacao superior al 65%. Así que, como suele suceder a menudo, volvemos a los orígenes. Al sabor amargo que cautivó a los Mexicas que tanto lo valoraron, hasta el punto de utilizarlo como moneda de cambio. Hoy puede ser que llamen nuestra atención, por novedosos, los bombones de chocolate con especias pero nada más alejado de la realidad. Los pueblos mayas y aztecas ya utilizaron el cacao mezclado con chile, vainilla o pimienta. Por cierto, ¿Sabéis cómo cultivaban el cacaotero? Es una historia muy bonita que conocemos de primera mano gracias a Pedro Mártir de Angleria.

"Para criar estos árboles se necesita suma diligencia, y dura pocos años; se planta este árbol bajo la sombra de otro alto, para que mientras es tierno no le seque el sol de verano o le rompan atroces tempestades, como se cuida al niño en el gremio de su nodriza; así este árbol crece bajo la tutela de otro; pero cuando ya se ha endurecido, el árbol nodriza se arranca o se corta para que el otro pueda disfrutar del espíritu aéreo y solar, y sus raices puedan extenderse en la tierra vecina."

Gracias a este cacaotero podemos disfrutar hoy de platos tan delicados como este, perfecto para merendar.


INGREDIENTES

225 grs. de harina, 225 grs. de plátano maduro, 20 grs. de cacao amargo, 1 cucharadita de levadura en polvo, 180 grs. de chocolate, 180 grs. de mantequilla, 250 grs. de azúcar moreno, 100 grs. de nueces, 3 huevos, 2 cucharadas de azúcar glass, sal

ELABORACIÓN

Mientras calentamos el horno a 170º vamos tamizando la harina, el cacao, la levadura y una pizca de sal. En un cazo aparte fundimos el chocolate junto con la mantequilla y el azúcar de caña, al baño María. Cuando esté retiramos la cazuela del fuego y agregamos las nueces, los huevos batidos y el plátano aplastado. Una vez listo mezclamos con los ingredientes secos. Introducimos la mezcla en el molde y horneamos durante 20-25 minutos procurando que no quede seco.

Cassoulet au confit de Canard

Un delicioso guiso de alubias con pato


Por fin llegó la primavera y con ella los primeros rayos de sol después de muchos meses de frío bajo el cielo grisáceo y plomizo del invierno. Enseguida empezarán a subir las temperaturas definitivamente y con ellas cambiarán también las costumbres culinarias de nuestros hogares. El horno que tanto nos acompañó durante el invierno irá entrando poco a poco en una especie de letargo que acabará con la llegada de los primeros fríos en septiembre. Con el paso de los meses las ensaladas y los gazpachos irán haciéndose sitio en nuestras neveras y pronto nos olvidaremos de aquel viejo y fiel amigo que tantas satisfacciones nos dio durante el invierno. Nuestro pobre compañero, destronado, nos observará sigiloso, recordando con nostalgia aquellos meses lejanos en los que se sabía el Rey de la cocina. Aunque, bien pensado, en nuestro corazoncito siempre habrá un sitio para él, incluso cuando el calor sea sofocante. Y es que despedirse de un buen amigo por una larga temporada, aunque sepamos que dentro de unos meses nos volveremos a ver, resulta difícil. Por eso me resisto todavía a decirle adiós y aprovecho cada momento con intensidad, como si fuera el último.


Ayer mi amigo y yo disfrutamos enormemente con este plato que no conocía y del que ya me he enamorado. Está delicioso. Sobre todo si se come al día siguiente. Creo que a día de hoy, es mi plato de alubias favorito. Y por el sabor, creo que va a ser difícil de superar. Juzgad vosotros mismos.



En esta ocasión he viajado hasta Francia ya que el Cassoulet es un plato típico de la región de Toulousse y debe su mombre al puchero de barro en el que se cocina (cassolle). Como sucede con los grandes platos, hay mil variantes. Cada familia tiene su propia receta. La mía a su vez también es una compilación de varias. Espero que la disfrutéis.

Pastitsio

Una deliciosa alternativa griega a la lasaña

Grecia y su cocina me traen recuerdos maravillosos, como si de un sueño se tratara. Y es que así empezó todo, en la nebulosa de la noche. Un programa de radio me dio la oportunidad de hacer un viaje inesperado que finalmente se convirtió en una aventura que me llevó a recorrer, durante varios años, una parte del mundo antiguo. Y ahora que se acerca la Semana Santa, época en la que solíamos viajar, no puedo por menos que sentir una terrible añoranza de aquellos viajes en los que tanto aprendí y con los que tanto disfruté. Una enorme añoranza por volver a encontrarme con unos compañeros de viaje que pronto se convirtieron en amigos. Juntos recorrimos Atenas, el Peloponeso, Las Cícladas, Rodas, Turquía, Siria, Jordania y algunos sitios más. Juntos vivimos momentos inolvidables que quedaron para siempre grabados en nuestra memoria. Juntos vimos, por primera vez, los lugares donde se forjó la historia, nuestro pasado y también nuestro presente. Nunca podré agredecer lo suficiente a Coty y a Bernardo que me inculcaran ese amor por el mundo antiguo que ellos llevan en las venas.

Recuerdo momentos especialmente emotivos como el día que visitamos la Colina de Pnix en Atenas, el lugar donde se reunía la Asamblea (la Ekklesía) para decidir sobre los asuntos de Estado. Todos los hombres atenienses mayores de 18 años podían participar directamente en la adopción de las decisiones públicas con su voto, sin distinción de clases. Entre otras cosas, la asamblea tenía la última palabra en lo referente a la legislación ateniense, las declaraciones de guerra, la firma de la paz o la estrategia militar. Poseía también la facultad de llamar a los magistrados a rendir cuentas ante ella al final del año de su mandato.
Los griegos empezaron a llamar a los temas que se trataban en la Asamblea “politikoí”, (raíz de donde deriva por ejemplo la palabra política) para distinguirlos de los asuntos personales y de los intereses privados de los ciudadanos llamados “ἰδιωτικός” “idiotikós”. Tiene gracia que sea éste el origen de la palabra idiota. Llama la atención la evolución que sufrió su significado: de referirse simplemente a aquél que se preocupaba sólo de sí mismo, de sus intereses privados y particulares, sin prestar atención a los asuntos públicos, hasta adquirir finalmente ese matiz peyorativo que tiene hoy en día. En la Antigüedad grecorromana la vida pública era de gran importancia para los hombres libres. Ser un idiota (persona preocupada sólo de lo suyo) pasó pronto a adoptar la acepción actual del término, pues era considerado deshonroso no participar en la democracia. Así que, bien pensado, muchos de los que hoy en día se denominan “políticos”en realidad son “idiotas” (preocupados únicamente en defender sus propios intereses).

Fue muy emocionante, en ese primer viaje, recorrer los escenarios en los que la democracia ateniense dio sus primeros pasos. Se me saltaban las lágrimas cuando allí mismo el profesor Bernardo Souvirón nos leyó el discurso fúnebre de Pericles en honor a los atenienses muertos en el primer año de la Guerra del Peloponeso. Sus palabras constituyen una de las descripciones más vibrantes y emotivas jamás escritas sobre la democracia. Escucharlas allí, en el mismo lugar en el que Pericles tantas veces se dirigió a la Asamblea, fue simplemente mágico.

"Tenemos un régimen de gobierno que no envidia las leyes de otras ciudades, sino que más somos ejemplo para otros que imitadores de los demás. Su nombre es democracia, por no depender el gobierno de pocos, sino de un número mayor; de acuerdo con nuestras leyes, cada cual está en situación de igualdad de derechos en las disensiones privadas."

Desde aquí quiero mandar un cariñoso abrazo a aquellos amigos con los que durante tanto tiempo tuve la fortuna y el placer de compartir esa aventura con la que emprendimos un viaje en el tiempo, al pasado. Nunca olvidaré todo lo que aprendí, lo que disfruté. Para esos amigos a los que llevo siempre en mi memoria, este plato delicioso del que tantas veces hemos disfrutado juntos a orillas del Mar Egeo. Ojalá las Moiras vuelvan a entrelazar nuestros hilos y nos lleven de nuevo rumbo a Itaca...
 

INGREDIENTES
para el PASTITSIO

500 grs. de macarrones , 2 huevos ligeramente batidos, 50 grs. de queso Kefaloriti o parmesano, 2 cucharadas de mantequilla, pan rallado

Ingredientes para la salsa blanca

Mantequilla, harina, leche, nuez moscada

Ingredietes para la salsa de carne

Aceite de oliva,1 cebolla, 4 dientes de ajo, 2 ramas de apio, 1 kg. de carne de tenera picada, 200 ml de vino tinto, 400 grs. de tomates en lata, 2 cucharadas de concentra e tomate, 1 palito de canela, 1/4 cucharadita de clavo, 1 ducharadita de orégan seco, 2 cucaradas de orégano fresco, 3 hojas de laurel, sal y pimienta negra.


ELABORACIÓN

Para elaborar la salsa de carne, ponemos el aceite de oliva en una cazuela, añadimos la cebolla bien picada, el ajo y el apio y doramos ligeramente durante unos minutos. Añadimos la carne picada y dejamos al fuego durante 3 ó 4 minutos. Añadimos el vino, los tomates, el concentrado de tomate, el palito de canela, el clavo, el orégano, las hojas de laurel, la sal y la pimienta y dejamos cocer durante 30-40 minutos.

Seguidamente elaboraremos nuestra salsa blanca que aromatizamos con nuez moscada, sal y pimienta negra.



Una vez tengamos la pasta cocida al dente la mezclaremos con parte de la salsa blanca, el queso que hayamos elegido y los dos huevos. Y con esa preparación hiremos haciendo capas, como si de una lasaña se tratara, alternando una de pasta con otra de carne. Terminamos cubriendo con una generosa capa de salsa blanca espolvoreada con nuestro queso. Llevamos al horno a gratinar y listo para servir.

Para elaborar el pastitsio podéis utilizar cualquier tipo de pasta tubular estriada o lisa. Yo particularmente prefiero emplear una que no sea demasiado grande. En el video veréis que Rick Stein utiliza unos tortiglioni pero a mi siempre me han gustado más con macarrones o con unas plumitas.

No dejéis de probar este plato porque es sencillamente delicioso. Mediterráneo en estado puro.

Bizcocho tropical con piña

6º Aniversario del 11M - No os olvidamos

La que hoy acaba ha sido una semana difícil, cargada de emociones. El jueves pasado se cumplían 6 años de la terrible matanza del 11 de marzo de 2004, en la que 192 personas fueron asesinadas y cerca de 2.000 resultaron mutiladas y heridas de diferente gravedad.

Como cada año, al volver a ver las imágenes y escuchar los testimonios desgarradores de las víctimas, no puedo evitar derramar algunas lágrimas con el mismo dolor e indignación que sentí entonces. Recuerdo perfectamente aquel 11 de marzo y los días que le siguieron. Durante 72 horas estuve literalmente pegada al televisor, con una tristeza y una impotencia que jamás antes había sentido, ni siquiera cuando lo de Miguel Ángel Blanco. Se me partía el corazón con cada historia. Todavía recuerdo algunas. Me impactó especialmente cuando escuché que las autoridades se estaban planteando qué hacer con los niños a los que ese día nadie había ido a recoger, al colegio o a la guardería. Me admiró la colaboración que todos querían prestar: médicos, psicólogos, voluntarios. Yo también hubiera querido estar allí, ayudando. Recuerdo que lo demás era confuso: las informaciones, las acusaciones. El tiempo ha ido poniendo las cosas en su sitio.

Tres años después del 11M coincidí en Madrid, en una manifestación de la AVT, con algunas víctimas del atentado. Tuve la oportunidad de hablar con ellas y me dijeron que había bastantes cuestiones que ponían en tela de juicio la versión oficial. Yo, por aquel entonces, era la primera vez que escuchaba semejante cosa. Sin embargo, la cuestión me pareció de tal gravedad que me dije a mi misma que al volver a casa tenía que averiguar más sobre ese asunto. Y así lo hice. Imprimí buena parte del sumario y comencé a leer aquello con mucho detenimiento. Al principio no podía dar crédito a algunas cuestiones que me parecían simplemente esperpénticas, pero enseguida comprendí horrorizada que aquellas personas estaban en lo cierto.

Siempre he pensado que el asesinato de miles de judíos a manos de los nazis fue posible porque lo consintieron millones de alemanes. Unos porque con el régimen obtuvieron importantes cargos y prebendas y otros porque, conociendo lo que pasaba, simplemente pensaron que aquello no les incumbía porque no eran sus muertos, aunque la historia demostrara después que estaban equivocados. De modo que tengo claro que para que el mal triunfe siempre tiene que haber gente dispuesta a mirar para otro lado.

Todos hemos visto alguna película sobre el Holocausto y nos hemos horrorizado con las barbaridades que es capaz de cometer el ser humano. Si nos preguntaran en ese mismo momento, a buen seguro, diríamos que nosotros nunca haríamos algo así, que nunca nos prestaríamos a semejante atrocidad. Pero cuando la realidad nos pone delante del espejo, lo más fácil es mirar para otro lado, siempre hay mil excusas. Pero afortunadamente no todos deciden mirar para otro lado.

Porque ayer, igual que hoy y como también sucederá mañana en las situaciones más difíciles sale a relucir lo mejor y lo peor de los seres humanos. Este vídeo es un homenaje a todas aquellas personas que nunca miran hacia otro lado. Porque la verdad sólo perjudica a los asesinos y a sus cómplices.






Por cierto, la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11M, ha pedido colaboración a los ciudadanos para poder seguir sufragando las actuaciones que llevan a cabo en su empeño por continuar con el esclareciendo del 11M ya que, como ellos mismos dicen, todavía hay muchos flecos pendientes de resolver. Os dejo un enlace a su página web, donde aparece su número de cuenta, por si queréis colaborar con ellos.

http://www.ayuda11m.org/noticias/index.php?id_menu=28&id=19


BIZCOCHO TROPICAL con piña

La verdad es que esta receta surgió en un momento de inspiración en el que quería dar salida a unos arándanos secos que estaban a punto de caducar. Buscando en la nevera, decidí combinar estos ingredientes. El resultado nos sorprendió a todos así que os animo a que lo probéis.



INGREDIENTES

225 grs. de mantequilla en pomada, 225 grs. de harina con levadura incorporada, 1 cucharadita pequeña de levadura, 225 grs. de azúcar moreno, 4 huevos grandes ligeramente batidos, 55 grs. de coco rallado, 6 rodajas de piña en conserva finamente picadas, 200 grs. de arándanos secos y la ralladura de una cáscara de limón.



ELABORACIÓN


En primer lugar abriremos nuestro bote grande de piña. Yo he utilizado una sin azúcar añadido. Se me ocurrió emplear el líquido para hidratar los arándanos secos así que lo calenté en el microondas y después los tuve macerando durante 30 minutos para que se empaparan bien.

Mientras tanto batimos en un cuenco la mantequilla con el azúcar hasta que la mezcla quede ligera y cremosa. Añadimos los huevos, uno a uno, sin dejar de batir. Añadimos la harina y luego el resto de los ingredientes incluidos los arándanos, mezclando bien.

Llevamos al horno a 180ºC hasta que esté listo. Espero que os guste

Galletitas para bebés

El viernes por fin nacio Lucia. Despues de un embarazo muy complicado, todo salio perfecto y gracias a Dios la mama y la niña estan estupendamente bien. La verdad es que estaba deseando celebrar la noticia con estas galletitas. Tenia ganas de estrenar los ultimos cortapastas. El resultado podeis verlo vosotros mismos. A mi amiga Laura (la mama de la criatura) le han gustado mucho y la verdad es que yo he disfrutado de lo lindo haciendolas. Esta vez he utilizado para la masa la receta de Peggy Porschen, toda una autoridad en la decoracion de tartas, cupcakes y galletitas. Aunque tambien tengo que decir que otras veces he empleado la masa que utiliza Bea con un resultado espectacular. La suya la podeis ver aqui:

http://www.elrincondebea.com/2009/05/galletas-decoradas-i-la-masa.html

Bueno, estas son las galletitas que he hecho con mucho cariño para Lucia a quien le deseo de corazon lo mejor en este nuevo mundo al que acaba de venir.


INGREDIENTES


200 grs. de mantequilla en pomada, 200 grs. de azucar glass, 1 huevo grande ligeramente batido y 400 grs. de harina

Cake de pera al cardamomo

Un delicioso bizcocho de Peras al Cardamomo


Estos días estoy bastante liada por eso casi no he tenido tiempo para escribir en el blog pero aun así quería compartir con vosotros una receta deliciosa como esta. Es un bizcocho que hice hace poco para llevar al trabajo. A mi me encantó y mis compis la verdad es que no dejaron ni las migas.

La receta la tenía pendiente desde que el año pasado la vi en el blog de Penny "El Rincón de la Mariposa" que tiene unas cosas estupendas. Su receta la podéis ver aqui:




INGREDIENTES

Entre 1 y 2 cucharaditas de vainas de cardamomo, 3 peras que no estén maduras, 250 grs. de harina, 1/2 cucharadita de levadura, 3 huevos, 175 grs. de mantequilla y 175 grs. de azúcar moreno.



ELABORACIÓN


Primero encamisamos nuestro molde y reservamos. A continuación abrimos las vainas de cardamomo para extraer las semillas. Yo utilicé algo más de una cucharadita y para mi gusto de sabor quedó muy bien. Pero si es la primera vez que utilizáis este ingrediente podéis poner sólo una cucharadita y ver si os gusta. Seguidamente las semillas las machacamos en el mortero.