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Risotto de pera y queso de cabra de Tessa Kirós

Hace tiempo que debería haber compartido esta receta con vosotros porque fue una de las primeras que me enamoró de Limoncello and linen water (el último libro de Tessa Kirós). Sabéis lo que adoro sus libros y sus recetas así que podéis imaginar que no tardé mucho tiempo en ponerme manos a la obra. Después de descubrir el sorprendente resultado del risotto de fresas estaba segura de que éste también me iba a encantar y así fue. La verdad es que que los italianos son unos maestros a la hora de utilizar las frutas en sus risottos, algo que sinceramente jamás se me hubiera ocurrido antes. Es asombroso como con ingredientes tan sencillos se puede conseguir un plato con tanto sabor. Si os gusta la combinación de la fruta con el queso seguro que esta receta os va a encantar y a vuestros comensales, sin duda alguna, les sorprenderá.
Podéis utilizar el queso que más os guste. Incluso uno azul podría quedar bien aunque en ese caso tendréis que ser más comedidos con las cantidades porque su sabor suele ser más fuerte. Os aconsejo entonces que lo incorporéis poco a poco en el momento final y que vayáis probando hasta dejarlo a vuestro gusto, sin que el queso enmascare el sabor del resto de los ingredientes. La receta original empleaba pecorino (queso de oveja curado) aunque yo he preferido sustituirlo en parte por rulo de cabra porque junto con la pera hacen una de mis combinaciones de sabor favoritas. ¿Os apetece disfrutarla?

Risotto de fresas -delicioso-

Ya sé que últimamente utilizo mucho la palabra delicioso pero es que los grandes descubrimientos la merecen. No sabéis las ganas que tenía de probar esta receta, el tiempo que llevaba esperando ansiosamente: desde que compré los libros de mi adoradísima Tessa Kirós allá por el mes de noviembre. En cuanto la ví despertó  mi curiosidad así que marqué la página correspondiente a la espera de que llegara el tiempo de las fresas para poder disfrutarla. Y ¡por fin llegó el momento! La verdad es que estaba impaciente por probar el resultado, no deja de ser un plato de arroz con verduras y con fresas. Pero ¿os imagináis nuestra paella valenciana con unas fresitas? Pues a lo mejor es cuestión de probar porque desde luego este risotto está delicioso. En casa nos ha gustado a todos y no veaís lo difícil que es conseguir tanta unanimidad con unos paladares tan exquisitos.


Por otra parte, cada vez que publico una receta de Tessa Kirós muchos de vosotros me preguntáis cual de sus libros os recomiendo porque os gustan las recetas que he ido subiendo al blog. Y qué os voy a decir yo si casi es amor de madre lo que siento por estos libros. Los que no conocéis a Tessa podéis saber a qué me refiero aquí y los que me seguís habitualmente sabéis que fue un flechazo a primera vista. Me enamoré de ellos la primera vez que por casualidad se cruzaron en mi camino y desde entonces ese maravilloso idilio no ha dejado de sorprenderme. Aunque ya sabéis que suele decirse del amor, que es ciego. Así que no sé si soy muy objetiva en este asunto porque sí, estoy enganchada hasta las trancas y reconozco que no es lo mismo comprase uno de sus libros que tenerlos todos. Y claro, yo tengo los siete, cada uno con más de cuatrocientas páginas de recetas y fotografías maravillosa y estoy encantada. Por eso no quisiera que nadie se llevara una decepción con este asunto pues para gustos están los colores pero qué queréis que os diga para mi estos libros siguen teniendo magia. Sólo espero que para vosotros las recetas suyas que compartimos la tengan también.


INGREDIENTES

1 cacito de Caldo de pollo Knorr, 1'5 litros de agua, 60 grs. de mantequilla, la parte blanca de un puerro más bien estrechito, 1 diente de ajo medio/grande, 600 grs. de fresas, un buen chorro de Pedro Ximénez (unas 5 cucharadas), 4 cazos de arroz (500 grs.) y 4 puñados de queso parmesano o grana padano.

Como siempre, he cambiado algunas cosas respecto a la receta original. Tessa emplea chalota en vez puerro y ajo y brandy en lugar de Pedro Ximénez. Como siempre vosotros decidís pero a mi la verdad es que la combinación de puerro y fresas me ha encantado. Todo un descubrimiento.

Bueno, pues nos ponemos en faena. En primer lugar empezamos poniendo en la cazuela donde vayamos a hacer el risotto, un chorrito de aceite de oliva y una cucharada de mantequilla para pochar las verduritas. Debemos acostumbrarnos a que cuando utilicemos mantequilla para rehogar algo tenemos que añadirle también un chorrito de aceite de oliva virgen porque la mantequilla se quema muy fácilmente (a 90ºC) pero si incorporamos aceite de oliva virgen lo que conseguimos es subir esa temperatura porque el aceite puede alcanzar los 200ºC y por lo tanto no tenemos el problema de que se nos queme. Otra cosa importante para esta receta es que las verduras las piquemos en pequeños daditos, tan pequeños como nos sea posible. Queremos que den sabor pero que no se noten al morder.

Después de picar las verduras y limpiar y trocear las fresas ponemos a calentar el líquido en el que vayamos a cocer el arroz. Tessa nos propone utilizar caldo de pollo o de carne o bien directamente agua (aunque os pueda parecer un sacrilegio hay arroces que están muchísimo mejor así). Esta vez me decanté por emplear caldo de pollo pero casi a mitad de cocción lo probé y me parecía que el sabor del caldo le robaba demasiado protagonismo al resto de ingredientes así que a partir de ese momento añadí simplemente agua hasta el final. Para hacerlo en casa os he puesto como orientación que utilicéis un cacito de caldo de pollo Knorr por litro y medio de agua y sal. Si empleáis caldo de pollo casero haced como yo, probad a media cocción para ver qué os parece y decidís si le seguís añadiendo caldo o agua. 

Ahora que ya tenemos el caldo caliente y el aceite y la mantequilla en la cazuela añadimos las verduras y la mitad de nuestras fresas troceaditas, salpimentamos y rehogamos durante un par de minutos. A continuación incorporamos el  Pedro Ximénez y dejamos que se evapore el alcohol a fuego vivo. Es el momento de añadir el arroz. Lo rehogamos bien para que se empape de la materia grasa y de la reducción de nuestro PX y seguidamente comenzamos a incorporar el caldito cazo a cazo. Ya sabéis cómo se hace un risotto: tenemos que añadir el líquido poco a poco (a diferencia de lo que sucede con nuestra paella). Vertemos un cazito y cuando el arroz lo haya absorbido el  siguiente y todo ello sin dejar de remover con ayuda de una buena cuchara de madera. Al cabo de 17-18 minutos nuestro risotto estará casi listo. Tiene que quedar un poco caldoso porque lo vamos a retirar del fuego y a añadir algunos ingredientes que lo van a densificar. Si lo dejamos demasiado seco cuando lo vayamos a servir parecerá un engrudo, más que un cremoso risotto. Ya fuera del fuego añadimos la mantequilla restante (unos 30-40 grs.) y los 4 puñados de parmesano o grana padano. Removemos bien para que se integren con el arroz y finalmente incorporamos las fresas que nos habíamos reservado. En general los risottos hay que servirlos en el momento por eso de que sino quedan demasiado apelmazados. Pero en este caso resulta todavía más importante porque si esperamos demasiado las fresas que hemos añadido justo en el último momento se cocinarán en exceso y perderemos no sólo su bonito color sino también parte de su delicioso sabor. 

Espero que os guste este plato y que lo disfrutéis tanto como yo. Quién sabe, a lo mejor es otra forma de que los niños coman fruta. ¿A que nunca os lo hubiérais imaginado? Yo tampoco.

Por cierto, como os decía el otro día, a partir de ahora intentaré publicar en el blog algo prácticamente a diario (salvo los fines de semana y fiestas de guardar). Esta es la primera semana así que tened un poco de paciencia mientras trato de organizarme para llegar a todo.