¿Quién dijo que la verdura tiene que ser aburrida? Os aseguro que quien fuera no había probado este plato delicioso al que nadie se puede resistir, es la combinación perfecta. Ya sabéis que he utilizado orzo otras veces pero por si todavía hay alguien que no sabe qué es, puede echar un vistazo aquí a la ensalada que preparé este verano. Estaba exquisita aunque como era la primera vez que empleaba este tipo de pasta cocí demasiada cantidad y al final me quedaron unas sobras en la nevera. Para aprovecharlas al día siguiente las incorporé al guiso de alubia verde que estaba preparando y el resultado es este que veis. Nos gustó tanto que lo he vuelto a repetir muchas veces así que bendita casualidad. Seguro que vosotros también habéis descubierto recetas interesantes un poco por azar, ¿a qué sí? De hecho, que sería de nuestras vidas sin esa casualidad, porque fruto de la misma son, entre otros muchos descubrimientos, la penicilina, los Rayos X, el microondas y tantas y tantas cosas que hoy forman parte de nuestro día a día.
Por cierto, la combinación de pasta y verdura tal vez sea novedosa para nosotros pero en Grecia y sobre todo en Italia, es algo muy común. Claro que ellos no tienen ese toque made in Spain que le da el choricito y que creedme, marca la diferencia. Ummmm, no os podéis imaginar cómo está esto.
Por cierto, la combinación de pasta y verdura tal vez sea novedosa para nosotros pero en Grecia y sobre todo en Italia, es algo muy común. Claro que ellos no tienen ese toque made in Spain que le da el choricito y que creedme, marca la diferencia. Ummmm, no os podéis imaginar cómo está esto.

INGREDIENTES
Alubia verde congelada, orzo, salsa de tomate casera, chorizo, albahaca, aceite, ajo y sal
Para empezar ponemos a cocer en abundante agua con sal el orzo, como haríamos con cualquier otro tipo de pasta. Como es pequeña enseguida estará lista. Con 4 minutos es suficiente pero a quién le guste un poco más blandita lo puede dejar 5. Mientras se hace, aprovechamos para elaborar nuestro aceite de albahaca con ajo, simplemente poniendo en la turmix todos los ingredientes. No queremos hacer un pesto consistente sino un aceite ligeramente aromatizado por lo que bastará con utilizar unas pocas hojas de albahaca y un pequeño trocito de ajo, como medio diente. No os puedo decir las cantidades exactas porque lo hago siempre a ojo pero probad con 6-10 hojitas de albahaca, dependiendo de la cantidad. La única regla de oro es que sea albahaca fresca, no se puede sustituir por la seca que viene en frasquitos. De todos modos, si no podéis conesguirla no os preocupéis, no es el fin del mundo, podéis hacer la receta prescindiendo de este aceite, también os quedará muy, muy rica. Cuando la pongamos en la minipimer podemos rebajar la mezcla con un par de cucharadas de agua para que no nos resulte tan pesada. Para entonces ya estará lista nuestra pasta. La escurrimos y la aliñamos con el aceite que acabamos de aromatizar, sin refrescarla previamente. Así es cómo lo hacen en Italia y ya que ellos son los maestros, mejor les hacemos caso.
A continuación tenemos que cocer la alubia verde. Si utilizamos una olla superápida estará lista en 4 ó 5 minutos dependiendo de como os guste, sino la coceremos siguiendo las instrucciones que nos inidica el fabricante en el envase. Una vez lista la escurrimos y reservamos.
En una sartén incorporamos un chorro generoso de aceite de oliva para hacer el refrito. Mientras tanto picamos en daditos nuestro chorizo. Cuando el aceite empiece a calentar se lo añadimos y lo rehogamos bien. Es mejor utilizar un chorizo picante que no esté demasiado seco. En cuestión de segundos tendremos listo el refrito. Ahora se lo añadimos por encima a la alubia verde y mezclamos en la misma cazuela con el orzo que ya habíamos aliñado. Sólo nos falta incorporar la salsa de tomate casera y dejar hervir el conjunto durante 2 ó 3 minutos para que se mezclen los sabores. Para esta receta la salsa de tomate que hago lleva simplemente tomate de lata triturado, unos dientes de ajo, pimienta, sal y algo de azúcar (para contrarrestar la acidez del tomate). Lo dejo cocer lentamente durante 25-30 minutos y ya está lista. Animaros a probar así porque el resultado os gustará mucho más que si utilizáis tomate frito preparado. Espero que os guste.












