Como veréis yo sigo con mi colección de recetas fáciles y deliciosas para tratar de ayudaros un poco en estos días calurosos de verano. Y en esta época del año en la nevera no puede faltar nunca un buen escabeche. El que os traigo hoy, además de exquisito es especial por varios motivos. Si echáis un vistazo a la lista de ingredientes probablemente os sorprenderá encontraros con mostaza en polvo, semillas de mostaza amarilla, azúcar y miel ya que los escabeches tradicionales suelen aromatizarse con verduras (cebolla, zanahoria, puerro) hierbas y especias como la pimienta negra, el romero o el tomillo.

Antes de que pongáis cara de escepticismo permitidme que os diga que el resultado es espectacular: Un escabeche suave y deliciosamente aromatizado que en casa nos ha conquistado a todos. Y no penséis que es un público fácil de convencer, al contrario. Les gustan los clásicos y cuando intentas sacarlos de ahí, por inercia, oponen siempre cierta resistencia así que puedo tocar las campanas cuando con una receta como la de hoy hay unanimidad absoluta. Después de probarlo no tuvieron más remedio que rendirse ante la evidencia y la prueba es que ya me han pedido que lo repita así que quedaros con la copla.
El segundo motivo por el que esta receta es especial tiene que ver con los escalopines de lomo que he utilizado, de la gama
extratiernos de ElPozo. La verdad es que me han sorprendido muy gratamente. Veréis, cuando estuve haciendo pruebas con esta receta para dar con el resultado que buscaba, en el primer intento utilicé unos filetes de lomo que tenía en la nevera y aunque de sabor estaban impresionantes, quedaron un poco secos. En cambio, cuando repetí la receta con los extratiernos ElPozo el resultado fue perfecto. De verdad, me sorprendió comprobar que efectivamente son mucho más jugosos. Y todo se debe a su proceso exclusivo de tenderización y a la selección de materias primas que hacen que su la carne sea más tierna y jugosa que la que comemos habitualmente. Además podéis elegir entre una extensa variedad de productos para elaborar vuestros platos preferidos: escalopín de lomo adobado, chuleta de lomo, solomillo... podéis ver todas sus variedades pinchando
aquí.

Si los probáis estoy segura de que no os van a defraudar. Y si os animáis a elaborar con ellos vuestra propia receta podréis participar en el concurso que ElPozo organiza en su página web. Sólo tenéis que registraros
aquí y enviar vuestra propuesta junto con una fotografía. La receta tenéis que catalogarla como:
"Receta diabólica": Si se trata de un plato atrevido e inteso donde los Extratiernos de ElPozo son el ingrediente perfecto para que tu plato se convierta en un pecado.
o
"Receta celestial": Si se trata de un plato suave y delicado al paladar, elaborado con los Extratiernos de ElPozo que hará que al comerlo sientas que estás en el mismísmo cielo.
Todas las recetas que enviéis serán publicadas en su web. Posteriormente un jurado elegirá de entre todas ellas las cien mejores para su publicación en el Gran libro de las recetas extratiernas de ElPozo, del que se le hará llegar un ejemplar a cada una de las ganadoras. Animaros a participar. Tenéis de plazo hasta el 20 de agosto. Yo ya lo he hecho con esta receta. Vamos con ella y veréis que fácil.
INGREDIENTES
3 cucharadas de semillas de mostaza amarilla (40 grs.), 2 ramitas de tomillo limonero fresco, 260 grs. de aceite de oliva virgen extra (taza y media), 4 cucharaditas colmadas de mostaza en polvo (16 grs.), 260 grs. de vinagre de vino blanco (taza y media), 180 grs. de vino blanco (una taza), 20 grs. de azúcar y una cucharadita de miel
La elaboración de esta receta no pueder ser más sencilla. Empezamos poniendo en una cazuela una cucharada de aceite en la que vamos a tostar las semillas de mostaza durante un par de minutos a fuego suave. Yo puse el fuego al cuatro. Transcurrido ese tiempo añadimos las ramitas de tomillo limonero fresco que previamente habremos lavado y secado convenientemente. Si no tenéis fresco podéis sustituirlo por media cucharilla de café de tomillo seco. A continuación incorporamos la mostaza en polvo y mezclamos bien intentando deshacer un poco los posibles grumos.

Seguidamente añadimos el aceite de oliva virgen extra, el vinagre de vino blanco, el vino blanco, los 20 gramos de azúcar y la cucharadita de miel. Subimos el fuego para que empiece a hervir y una vez alcanzado el primer hervor bajamos la intensidad del mismo y dejamos que hierva suavemente durante 4 minutos. Transcurrido ese tiempo vamos introduciendo uno a uno nuestros escalopines. Yo no les puse sal porque me pareció que los aromatizantes ya potenciaban el sabor de la carne suficientemente y la verdad es que fue un acierto, quedó en su punto. Dejamos que el conjunto hierva a fuego suave durante unos segundos o hasta que los escalopines empiecen a cambiar de color y se empiecen a poner blancos. En ese instante apagamos el fuego y dejamos enfriar. Cuando estén fríos los ponemos en un recipiente inalterable, los cubrimos con el líquido del escabeche, los tapamos y los guardamos en la nevera. Para disfrutar de nuestros escalopines en todo su esplendor debemos esperar por lo menos 24 horas para que la carne se vaya impregnando de todos los sabores. Pasado ese tiempo ya podemos hincarles el diente, os aseguro que os van a encantar. Que los disfrutéis.

SUGERENCIAS y COMENTARIOS
Como os decía al principio el escabeche es un plato perfecto para esta época del año. Yo diría que es más que eso, es un comodín, un imprescindible en los meses de verano, un todo terreno. Como la carne se conserva perfectamente en la nevera durante varios meses si está totalmente cubierta con la mezcla del escabeche, es de esas recetas que te salvan la vida en cualquier situación: Cuando hace demasiado calor como para encender la cocina, cuando tenemos una visita inesperada, ese día que llegamos a casa agotados y no nos apetece haceros nada para comer.
Además nuestros escalopines nos sirven también como fiambre si nos apetece, por ejemplo, un sandwich a media tarde.
Y no os digo nada del "caldito" del escabeche, es adictivo. Su sabor suave y delicado es perfecto par convertir un simple trozo de pan en un bocado celestial. Vamos que si tienes hambre, te comes media barra unto tras unto. Ya quisieran muchas salsas comerciales estar la mitad de ricas. Y cuando os terminéis el lomo si todavía os ha sobrado algo de "caldito" podéis aprovecharlo para preparar más escabeche. Ya veis que con los escalopines que vienen precortados el trabajo se simplifica, basta con abrirlos y ponerlos directamente en la cazuela. No os quejaréis, más fácil no puede ser y más rico tampoco. Espero que os animéis a probarlo. Que disfrutéis del fin de semana a ser posible sin achicharraros demasiado.